
La provincia de Río Negro se encuentra en las últimas semanas de la temporada de poda, una práctica esencial en la agricultura y la fruticultura. Realizada durante el invierno, la poda es fundamental para estimular el crecimiento de los árboles, mejorar la calidad de las cosechas y garantizar el éxito de los cultivos.
Esta técnica permite controlar el crecimiento excesivo de los árboles, enfocando la energía en la producción de frutos. Al mejorar la entrada de luz y la circulación de aire entre las ramas, se obtienen frutos más saludables y de mayor calidad.
En los valles de la región, la poda se lleva a cabo con gran precisión para asegurar una cosecha abundante. Los agricultores emplean tanto tijeras neumáticas en plataformas como tijeras manuales, utilizando escaleras para alcanzar las partes más altas de los árboles.
La poda selectiva es clave en este proceso, ya que elimina las ramas innecesarias, favorece un crecimiento adecuado y mejora la exposición a la luz y el flujo de aire. Además, redirige la energía hacia los brotes más productivos, optimizando la absorción de nutrientes y aumentando tanto la cantidad como la calidad de los frutos.

