
(NOTI-RIO) La firma de un Acta Acuerdo entre la Municipalidad y el colectivo de artesanos marca un antes y un después en la organización de ferias locales. El nuevo marco legal fomenta la producción genuina, impulsa la economía social y refuerza la identidad cultural de la ciudad.
En un paso largamente esperado por la comunidad creativa y productiva de Río Colorado, la Municipalidad y los artesanos y manualistas locales formalizaron la firma de un Acta Acuerdo que reconfigura el presente y el futuro de las ferias artesanales.
El documento, suscrito días atrás por el intendente Duilio Minieri, establece un marco normativo claro y justo, que busca fortalecer la economía social, profesionalizar a los expositores y reforzar la identidad cultural de la ciudad.
Este avance se inscribe en una tendencia regional que reconoce a las ferias como verdaderos motores turísticos y espacios clave para el desarrollo económico local, tal como ocurre en otras ciudades de la Patagonia.
Un acuerdo para ordenar, proteger y crecer
Durante años, los artesanos y emprendedores de Río Colorado enfrentaron diversas dificultades: falta de espacios estables, competencia desleal por la reventa de productos industrializados y ausencia de regulaciones claras. Esta nueva normativa viene a saldar esa deuda con el sector.
El acuerdo se basa en la Ordenanza N° 1481/13 y define un conjunto de reglas que benefician tanto a quienes producen como a quienes consumen:
- Producción artesanal exclusiva: Se prohíbe expresamente la reventa, garantizando así la autenticidad de los productos ofrecidos y protegiendo el valor del trabajo artesanal.
- Registro formal obligatorio: Todos los expositores deberán inscribirse en el Registro Único Municipal Permanente de Expositores (RUMPE). Este mecanismo permitirá al municipio controlar cupos, brindar capacitaciones, facilitar el acceso a créditos y ofrecer soporte institucional.
- Ubicación estratégica y periodicidad fija: La feria se celebrará cada quince días, los domingos, en la Plaza San Martín, punto neurálgico de la ciudad. Esta elección no es casual: se busca potenciar la visibilidad de los emprendedores y consolidar un espacio de encuentro familiar y turístico.
El nuevo esquema también establece un sistema de gestión compartida entre la Municipalidad y los feriantes, lo que asegura la participación activa del sector en las decisiones operativas, desde la incorporación de nuevos participantes hasta la resolución de conflictos. Una medida que empodera a los actores y garantiza transparencia.
Alimentos con valor añadido: calidad y seguridad
Otro de los puntos clave del acuerdo es la apertura regulada para la venta de productos alimenticios locales. Aunque se mantiene la prohibición general de comidas elaboradas sin control sanitario, se habilita la comercialización de alimentos con valor añadido, siempre que cuenten con las habilitaciones correspondientes:
- Miel, dulces, mermeladas, conservas, panificados y bebidas artesanales (como vinos, cervezas o licores) podrán formar parte de la oferta.
- La condición: cumplir estrictamente con las normativas de sanidad e higiene establecidas por el municipio.
Con esto, no solo se fomenta la producción casera segura, sino que se abren nuevas oportunidades económicas para pequeños productores locales.
El desafío de la profesionalización
Este nuevo escenario exige mayor compromiso por parte de los expositores. El acuerdo remarca que la formalización no solo implica beneficios, sino también responsabilidades: cumplir con las normativas sanitarias, mantener los puestos en condiciones óptimas y participar activamente en los espacios de formación.
Desde el municipio se anunció que se brindarán herramientas de acompañamiento y capacitación para facilitar esta transición hacia una feria profesional, sostenible y reconocida.
Mucho más que un mercado: identidad, cultura y comunidad
Más allá de los aspectos técnicos, esta iniciativa representa una inversión en capital humano y cultural. Organizar y fortalecer la feria significa, para Río Colorado, consolidar un espacio que combina desarrollo económico, turismo responsable y fortalecimiento del tejido social.
El acuerdo no es solo una normativa; es un manifiesto de voluntad política y ciudadana para construir una feria que esté a la altura de los desafíos contemporáneos, sin perder su esencia artesanal y comunitaria.
Con esta medida, la Municipalidad de Río Colorado da un paso firme hacia un modelo de desarrollo inclusivo y participativo, donde la creatividad local y el trabajo digno se convierten en protagonistas del crecimiento.





