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Cómo es la recaudación que garantiza recursos al cine argentino (y que nadie intentó cortar)

La controversia generada por el cambio de autoridades en el Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales fue una muestra de que, en la Argentina, el prejuicio, el interés propio o la opinión personal suelen eclipsar al dato. En demasiadas ocasiones, existe un desinterés de quienes opinan por conocer a fondo el tema que defienden o atacan con fervor.

En los días que siguieron al anuncio gubernamental de que el presidente de ese organismo sería reemplazado por el vicepresidente, se dijo que el Ejecutivo quería destruir el cine nacional, privarlo de dinero, intervenir el INCAA, privatizarlo, realizar en él un “ajuste salvaje”. Finalmente, nada de esto ocurrió, y el ministro de Cultura, Pablo Avelluto dijo que nunca algo similar estuvo entre los planes oficiales.

Avelluto aclaró que el Gobierno “no piensa en reducir el fondo de fomento del cine argentino”. “Lo que quiero es que el dinero del cine llegue al cine”, remarcó en declaraciones televisivas que reproduce Infobae.

Con el correr de los días y tras ejercer la sana costumbre de investigar la información pública disponible en internet, podemos reflexionar sobre algunas cuestiones que hacen al dinero recaudado por el INCAA y señalar ciertas inconsistencias del discurso apocalíptico expresado por algunos actores y periodistas:

• En principio, el gobierno nacional nunca mencionó una intención de reformar el impuesto que alimenta de dinero al INCAA.

• Según la ley, el Fondo de Fomento Cinematográfico se compone por el 10% de cada entrada de cine, el 10% del precio de venta de cada videograma grabado, el 25% de la suma total de lo percibido por el AFSCA en concepto de gravamen creado por art. 75 incisos A y D de la ley 22.285, legados/donaciones, rentas/intereses, devolución de créditos, el dinero sin utilizar (que sobra) de años anteriores y cualquier otro ingreso no previsto. El Banco Nación deposita en forma automática las sumas en una cuenta del organismo, sin intervención de ningún funcionario ni entidad.

• Siguiendo la evolución de lo recaudado desde 2007 hasta 2016, se puede observar que la participación de este impuesto en la recaudación tributaria nunca superó el 0.017% por lo que plantear su eliminación sería para el Estado absolutamente ineficaz a cualquier propósito de recaudación.

• Si quisiera reformar el impuesto, el Ejecutivo Nacional debería recurrir al Congreso.

• Siendo un gravamen de recaudación indirecta -ya que se realiza a través de una imposición a las entradas de cine o a una porción del impuesto a los sistemas de medios audiovisuales complementarios (fundamentalmente la tv por cable)- en caso de ser eliminado el tributo, el dinero quedaría en manos de los empresarios como parte del precio, sin ningún beneficio para el Estado.

• Medido en dólares para obtener cifras comparables a valores constantes, y corrigiendo las sumas de los años 2012, 2013 y 2014 mediante la cotización del “blue” para evitar la deformación de la vigencia de un dólar acorralado como rigió en esa época, 2016 fue el año de mejor recaudación.

• Al mismo tiempo, observar el cuadro de evolución de la recaudación en pesos, permite ver lo que fue la inflación real de los períodos en que gobernó el kirchnerismo, en donde era negada. En 2007, en términos nominales, el dinero para el INCAA fue de $89.505.000 y en el año 2016 ascendió a $971.013.000.

• Surge de esta información que el INCAA dispone de ingresos por este tributo por un total de 1.000 millones de pesos anuales. Y parece razonable que todos quienes participen de esta industria y que salieron alarmados a defender lo que no era atacado, demostraran preocupación por saber el destino de tan importante cantidad de dinero.

• Sólo a los efectos de compararla con bienes tangibles, estos ingresos anuales equivalen a lo que costaría construir 35 escuelas de 14 aulas con infraestructura complementaria.

• En dólares, el promedio de recaudación del impuesto durante los gobiernos K no superó los u$s 40 millones, mientras que en 2016 fue de u$s 59 millones. Esto resulta paradójico: o bien a pesar de la recesión más gente fue al cine y más gente pagó sus abonos de cable o hay que pensar que este gobierno recaudó el impuesto mejor que el anterior.

Más información y algunas curiosidades

Buscar antecedentes de un tema suele deparar sorpresas. Una de ellas: El INCAA y el impuesto que alimenta el Fondo de asistencia al cine nacional fueron creados durante la presidencia de Carlos Menem, una figura que para el progresismo actual representa un ejemplo de neoliberalismo a ultranza y enemigo de todo lo que se llame “nacional y popular”.

En este link, el texto completo de la ley 24.377 promulgada en 1994, y que lleva las firmas de Menem, de Domingo Cavallo y Carlos Ruckauf. Esa norma modificó la Ley del Cine, que era la 17.741, que regía desde 1968, y cuyo texto vigente -que fue ordenado y actualizado durante el gobierno de De la Rúa-

LEY$DE$FOMENTO$DE$LA$ACTIVIDAD$CINEMATOGRÁFICA$NACIONAL

Una respuesta a “Cómo es la recaudación que garantiza recursos al cine argentino (y que nadie intentó cortar)”

  1. lertora,hugo alberto dice:

    algunos $$$$$ se llevo la asistente tecnica en arte escenico de la ex-presidenta,Andrea del Boca.que gasto fortunas en una pelicula que nunca realizo,si a este caso le sumamos varios mas que no se destapan porque la hipocresia y los intereses cruzados del medio involucran a demasiados,obtedendremos como resultado un vaciamiento de fortunas que todo el pueblo paga para un sector que lejos esta de fomentar la cultura a travez de la industria del cine.

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