Verna informó a la Corte Suprema que ya no hay más Tapón de Alonso

El gobernador Carlos Verna le informó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que ya no existe más el llamado Tapón de Alonso y que la llegada del agua salitrosa del Curacó al Colorado, que podría provocar la salinización de cultivos en Río Negro y Buenos Aires, dependerá si largan agua o no las provincias de San Juan y Mendoza. De esta manera, en medio del conflicto por los ríos, mantuvo el desafío a las provincias vecinas.

El mandatario pampeano informó sobre los registros de altura, caudal y conductividad del río Curacó y de ingreso de agua del Sistema Desaguadero al río Colorado, en el marco de las demandas iniciadas por las provincias de Buenos Aires y Río Negro.

Estas dos provincias pidieron a la Corte Suprema que orden a La Pampa que cierre las compuertas. Pero ahora Verna informó que ya el llamado “tapón” -en realidad un terraplén de casi 3 metros de alto- no existe más. Es que, por ejemplo, las compuertas, de madera, se deterioraron y no quedan vestigios del terraplén.

El Tapón de Alonso era un gran terraplén de unos 800 metros de largo y 2,5 metros de alto, que desde la década del ’90 actuaba como un dique e impedía el paso del agua desde la laguna La Amarga hacia el sur. Así el río Curacó, pese a que eventualmente tuviera suficiente caudal, no llegaba nunca al Colorado. La Pampa, de esta manera, actuaba como una gran zona de sacrificio.

Hasta enero del año 2007, estaba totalmente cerrado el paso. El Gobierno de Carlos Verna lo abrió y el agua comenzó a correr al sur y llegó al Colorado. Pero posteriormente no hubo caudales suficientes y el agua se evaporó sistemáticamente a medio camino. En los últimos meses se había advertido que, con el aumento del caudal del sistema, era probable que si no se cerraba el tapón, el agua salina iba a llegar al Colorado.

¿Qué dijo ahora Verna a la CSJN? “Las mediciones realizadas sobre los Ríos Atuel y Salado, deben ser tenidos en cuenta dentro de un marco de imprevisibilidad de los aportes que se generan y reciben de la alta cuenca del sistema del río Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó que incluye los ríos Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, como principales aportes”, expresó.

“La Pampa -agregó- viene bregando incansablemente para la conformación de organismos de cuencas que permitan realizar una gestión integrada de los recursos hídricos interprovinciales a fin de contemplar los derechos de todas las jurisdicciones que comparten el recurso”.

“Al carecer de tal herramienta de gestión, el manejo y regulación del agua se realiza de manera unilateral por las provincias ubicadas aguas arriba, otorgando a la provincia de La Pampa una absoluta incertidumbre respecto a los caudales que puedan escurrir en su territorio, tanto en volumen como el tiempo en que se pueda disponer. La cantidad y calidad de agua que escurra por los sistemas hídricos pampeanos, es así, indudablemente dependiente de los usos que se produzcan aguas arriba por las provincias vecinas que integran las cuencas naturales anteriormente citadas”.

“La probabilidad de activación o no del sistema Curacó y su ingreso al río Colorado, depende exclusivamente de los escurrimientos o cortes de agua generados por las provincias arribeñas, es decir Mendoza y San Juan, quienes manejan y regulan a discreción el recurso hídrico”, finalizó.

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