Si Diputados aprueba la boleta única, en el Senado el debate lo encabezaría un oficialista que promueve el cambio

En una hábil jugada la oposición logró motorizar el debate sobre boleta única de papel, que se iniciará este miércoles y se extenderá hasta fines del presente mes. Si bien algunos medios afines al Gobierno presentaron lo sucedido el jueves en la sesión como que “la oposición no logró aprobar” un proyecto sobre el cambio del sistema de votación, ese nunca fue el objetivo para esta semana, conscientes sus impulsores de que lo que amerita en este caso es una discusión profunda para elaborar un dictamen preciso que atienda a todas las propuestas existentes sobre esta cuestión.

En eso se espera que trabajen las tres comisiones que participarán en la discusión de este tema que debería llegar al recinto en el mes de junio. Su eventual aprobación estaría garantizada en la Cámara baja a partir de la presunción de cómo actuarán los que apoyaron el jueves pasado el tratamiento de este tema. 132 voluntades se pronunciaron en ese sentido y hubo allí votos de Juntos Somos Río Negro, lo que hace presumir que en este caso el senador Alberto Weretilneck se pronunciaría a favor cuando el tema pase a la Cámara alta.

Ese no es un dato menor si se tiene en cuenta que el exgobernador rionegrino es un aliado habitual del oficialismo en el Senado y por lo tanto su voto es indispensable para garantizar la aprobación o rechazo de los temas para el ahora dividido en dos Frente de Todos.

¿Qué podría suceder en la Cámara alta con este tema? Si bien falta un mes para que el proyecto llegue a ese ámbito, en caso de ser aprobado en Diputados, ya se hacen cuentas en ese sentido. Aunque más allá de un poroteo, conviene recordar cómo actuó en el pasado reciente esa Cámara. Cuando en 2016 el oficialismo de entonces junto con otras fuerzas -algunas de las cuales están hoy integradas al Frente de Todos- aprobaron un cambio en el sistema de votación, el Senado esa vez no lo rechazó: le bastó con “dormir” el tratamiento y al dejar pasar el tiempo no se llegó a ninguna ley.

La diferencia entre entonces y la actualidad es que el proyecto de 2016 consistía en establecer la boleta única en papel, pero a través de máquinas para votar que no es lo que se busca ahora. En esa oportunidad el fracaso se debió a que la demora echó por tierra los planes, pues vencieron los tiempos para las licitaciones necesarias para adoptar el nuevo sistema en la elección venidera.

Ahora en cambio esa carrera contrarreloj no existe. Tiempo sobra, por ahora.

Respecto a lo que pueda llegar a suceder esta vez en el Senado, se da una curiosa paradoja. El tratamiento en comisiones deberá tener allí cabecera en Asuntos Constitucionales, comisión en la que fue recientemente designado presidente el jujeño Guillermo Snopeck. Y este legislador oficialista es autor nada menos que de un proyecto para establecer la boleta única de papel para la emisión del sufragio. Tal es la definición del expediente 1849-S-2021 que presentó en el Senado muy recientemente: el 23 de agosto de 2021.

El proyecto de Snopek fue acompañado por dos exsenadores, Esteban Bullrich (Pro) y Dalmacio Mera (Frente de Todos). Entre otras prerrogativas, la iniciativa de Snopek propone para el caso de las listas de senadores nacionales, que figuren nombre, apellido y foto de los candidatos titulares, y para los diputados nacionales se mencione a los 6 primeros candidatos, con la lógica excepción de los distritos que elijan un número inferior. Debe figurar también la fotografía color de los dos primeros candidatos titulares.

El extenso proyecto de 28 artículos refleja en sus fundamentos el convencimiento de que “esta forma de votación promueve una mejora cualitativa del sistema político argentino”.

“El sistema de Boleta Unica otorga transparencia e igualdad al sistema electoral, representa de manera más fidedigna la elección de los votantes al conjurar prácticas como el denominado ‘voto cadena’ o la adulteración, destrucción o robo de boletas. Y lo más relevante, al poner la responsabilidad de la impresión y distribución de las boletas en cabeza del Estado, se garantiza la presencia de la totalidad de la oferta electoral el día de los comicios en cada centro de votación”, señala el proyecto.

También se remarca que “actualmente la mayoría de las democracias europeas utilizan algún sistema de boleta única, son muy pocas las que continúan implementando el denominado sistema francés de una boleta por partido como Argentina”, y aclara que “en América Latina ocurre algo similar, la forma de votación más común es la de tantas boletas únicas como categorías electorales, ejemplo de ello son México, Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay y otros. Este mismo modelo fue introducido en nuestro país por la Cámara Nacional Electoral para el voto de los electores argentinos residentes en el extranjero y aquellas personas privadas de la libertad, en el año 2007”.

Nuestro país es una de las pocas democracias en las que persiste el arcaico sistema de votación con boleta partidaria. Como en otras materias, el derecho público provincial nos marca el camino correcto y es por ello que resultan ineludibles apelar a los antecedentes de la legislación cordobesa y santafesina”, expresa otro párrafo del proyecto de Guillermo Snopek.

Miembro de la Fundación RAP, que viene trabajando en un cambio en el sistema de votación y cuya labor colaborativa es también citada en el proyecto, Guillermo Snopek se encontrará seguramente ante una disyuntiva a la hora de pronunciarse cuando deba encabezar el debate al llegar la media sanción de Diputados a esa Cámara.

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