Balance del primer semestre 2022 en el Congreso: los debates que pasaron y los temas que restan

En un Parlamento que desde diciembre pasado requiere de más esfuerzos a la hora de construir consensos y mayorías, la Cámara de Diputados y el Senado realizaron, de marzo a julio, once sesiones en total. Qué proyectos del Poder Ejecutivo avanzaron, qué iniciativas continúan su debate en comisiones y lo que se espera para la segunda parte del año.

La cargada agenda de comisiones durante junio y los temarios de las últimas sesiones en ambas cámaras del Congreso marcaban claramente que, como contrapartida, el mes de julio estaría congelado. Y no precisamente por la temperatura del invierno, sino por el parate en la actividad legislativa, siempre habitual para estas fechas -que coinciden con las vacaciones escolares-, pero en esta oportunidad con un contexto un poco más particular que años anteriores: las dificultades en los consensos, las mayorías ajustadas, la crisis económica y las internas del Gobierno. 

Varios de esos obstáculos debieron ser sorteados por el oficialismo en este primer semestre del 2022, durante el que hubo 11 sesiones entre la Cámara de Diputados y el Senado, cinco en el primer caso y seis, en el segundo. 

Producto del recambio legislativo en diciembre, el Frente de Todos arrancó golpeado el año con el rechazo del Presupuesto y a ello se agregó, en el caso de Diputados, la renuncia como jefe de bloque de Máximo Kirchner el 31 de enero, en desacuerdo con el arreglo con el Fondo Monetario Internacional, que selló el exministro de Economía Martín Guzmán

Ese portazo, sumado a la falta de acuerdos para poner en marcha las comisiones, que tuvieron un retraso inédito en su conformación, hicieron que, por ejemplo, no se llevara a cabo ninguna sesión extraordinaria para tratar alguno de los 18 puntos del temario que el Poder Ejecutivo confeccionó a fines de enero.

Los últimos recesos

Aunque no sea “formal” en los papeles, e incluso a muchos no les guste que se hable de unas pseudo “vacaciones”, el Congreso mayormente entra en “receso invernal” las últimas dos semanas de julio. Este año, la concentración de actividad que se vivió hacia fines de junio y los primeros días del séptimo mes -marcados por el agravamiento económico que desató la salida de Guzmán- hicieron que esa pausa se adelante. Habrá que esperar para ver si, entonces, serán tres o dos las semanas en las que el trabajo legislativo esté frenado. 

Es cierto que hay legisladores que se encuentran en Buenos Aires y que, puertas adentro, distintas reuniones continúan. Pero en lo que es el tratamiento formal de proyectos o sesiones, varias voces admiten que el ritmo en los pasillos se reanudará recién en agosto. 

Mirando hacia atrás, en 2018 el receso invernal estuvo marcado por la continuidad de las audiencias públicas por el aborto legal (el primer debate); mientras que en 2019 y 2021, ese tiempo se esperó particularmente para abocarse a las campañas, como sucede en años electorales. Por el contrario, el 2020, año de la pandemia y del trabajo remoto, casi no existió disminución en la actividad durante esa época.

Sin extraordinarias 

En este primer semestre -por primera vez desde 2009- el verano culminó sin que se haya realizado alguna sesión extraordinaria en el Congreso. No obstante, cabe aclarar que en diciembre hubo prórroga de sesiones ordinarias y que, en los últimos años, también datan algunos períodos sin extraordinarias en febrero, mes durante el que estuvo habilitado el temario elaborado por Casa Rosada en esta oportunidad. 

De ese listado, a esta altura del año, la mitad de los puntos fueron aprobados o cuentan con media sanción, mientras que la otra mitad todavía no avanzó. Y, en lo que respecta a las 11 iniciativas que el presidente Alberto Fernández anunció en la Asamblea Legislativa del 1ro. de marzo, fueron enviadas dos y solo una de ellas se trató, hasta ahora, en el recinto de Diputados. 

Todos los temas, sesión por sesión 

En el caso de la Cámara de Diputados, la primera sesión que se realizó en el comienzo del período ordinario, el 10 de marzo, tuvo como gran y único tema el acuerdo con el FMI. Técnicamente lo que se votó, por 202 votos a favor, 37 en contra y 13 abstenciones, fue la autorización de refinanciación del crédito de 45 mil millones de dólares otorgado por el organismo internacional al país en 2018, bajo la gestión de Mauricio Macri

Pese a los esfuerzos de Germán Martínez, quien asumió como presidente de la bancada oficialista tras la salida de Kirchner, el Frente de Todos se dividió en la votación y, como dato saliente, la mayoría de los votos positivos fueron aportados desde Juntos por el Cambio -a excepción del liberal Ricardo López Murphy-. La Cámpora, la izquierda y los liberales rechazaron el proyecto, mientras que un grupo de “dipusindicales” se abstuvieron. 

Las puertas del recinto de la Cámara baja se volvieron a abrir casi dos meses después, el 5 de mayo, y tras una negociación en la que el oficialismo aceptó la propuesta de la oposición para que ese día se vote -como primer punto- el emplazamiento de comisiones para el tratamiento de la boleta única de papel. Con 132 votos a favor, 116 en contra y 3 abstenciones, la mayoría de los bloques del cuerpo dieron una nueva demostración de fuerza. 

Por otra parte, en la jornada se sancionó definitivamente la Ley de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial -impulsada desde el Ejecutivo-; y recibió media sanción la nueva Ley de VIH y la prórroga del régimen de incentivo a la construcción privada. “Ellos se anotan un título y nosotros nos llevamos tres leyes”, trataba por esos días de minimizar una alta fuente del oficialismo sobre el proyecto de boleta única. 

Un mes después, el 8 de junio, la oposición coparía el escenario con la discusión sobre la boleta única de papel de cara a las elecciones de 2023. El debate se extendió por 9 horas y la media sanción logró 132 votos a favor, 104 en contra y 4 abstenciones.

Tan solo una semana después, el 15 de junio, el Frente de Todos volvió a tomar las riendas con su propia agenda, al tratar como principal tema el “alivio fiscal” para trabajadores monotributistas y autónomos, un proyecto encabezado por Sergio Massa. También se aprobaron en esa ocasión una iniciativa sobre reintegro impositivo a la adquisición de taxis; la creación y ampliación de Parques Nacionales; la prórroga por 50 años de las asignaciones específicas de ciertos tributos destinadas a financiar las industrias culturales; y dos proyectos relacionados a las Islas Malvinas.

La última sesión en la Cámara de Diputados antes de pasar al receso fue el 5 de julio. Complicado para alcanzar el quórum, y tras una extensa reunión de Labor Parlamentaria, el oficialismo accedió a que, a cambio de dar número, Juntos por el Cambio pudiera manifestarse sobre la situación política y económica, en medio de la incertidumbre que reinaba tras la renuncia de Guzmán y la asunción -hacía menos de 24 horas- de Silvina Batakis. No solo hablaron los jefes de bloques de ese interbloque, sino también los otros espacios de la oposición, durante un poco más de una hora antes de adentrarse en el temario. 

Luego se pasó a la discusión de la ley de promoción a las inversiones en la industria automotriz y la actualización de la Ley de Biotecnología -que incorpora a la nanotecnología-, ambas iniciativas enviadas desde Casa Rosada, y que se aprobaron por amplia mayoría. El tramo más caliente de la sesión llegó cerca de las 22 con el tratamiento del Acuerdo para Promover la Inversión y el Desarrollo de Tierra del Fuego (también girado desde el PEN) y la creación del área protegida marina “Agujero Azul”, que al momento de votarse encontró a los diputados de Juntos por el Cambio -excepto el bloque de Margarita Stolbizer– parándose de sus bancas para intentar dejar sin quórum la sesión. La madrugada cerró con dos proyectos vinculados a la salud: prevención y control de la resistencia antimicrobiana, que tuvo media sanción; y acceso integral a los cuidados paliativos, que fue ley. 

En lo que respecta al Senado, la primera sesión del año fue la del 17 de marzo para tratar el proyecto de refinanciamiento de la deuda con el FMI. Al igual que en Diputados, la tropa oficialista se dividió y la ley cosechó 56 votos a favor, 13 en contra y 3 abstenciones. La presidenta del cuerpo, Cristina Kirchner, estuvo presente al comienzo de la sesión y durante un tramo de la tarde, pero no así a la hora de la votación.

Uno de los dos temas que tenía la Cámara alta para tratar del temario de extraordinarias era la reforma del Consejo de la Magistratura, atento el fallo que la Corte Suprema de Justicia había dictado en diciembre de 2021, estableciendo un plazo de 120 días para que el Poder Legislativo sancione una nueva ley que respete el “equilibrio” de los estamentos en la composición de ese órgano judicial. La discusión recién llegó al recinto el 7 de abril, unos pocos días antes que venciera ese tiempo y después del cual -tal como sucedió- la Corte restituiría la ley de 1997 y el presidente del Máximo Tribunal, Horacio Rosatti, asumiría como titular.

El proyecto del Ejecutivo, que tuvo cambios en las negociaciones del oficialismo con sus aliados, registró 37 votos a favor, 33 en contra y ninguna abstención. Además, se aprobó otro proyecto para designar como “Sala Malvinas Argentinas” al salón de recepción del Edificio Anexo Alfredo Palacios

El 12 de mayo, el kirchnerismo avanzó con un proyecto propio -presentado en marzo después de aprobada la “Ley FMI”-, para la creación de un “Fondo Nacional” para pagar la deuda con el organismo internacional a partir de la recuperación de “dólares fugados”. La iniciativa, que tuvo como ideólogo a Oscar Parrilli, recibió 37 votos a favor y 31 votos en contra.

Por otra parte, se avanzó con la ratificación del Tratado Interprovincial de creación de la Región Norte Grande Argentino; acuerdos internacionales; la designación de cónsules honorarios y un paquete de proyectos de declaración.

Avanzado el semestre, el 2 de junio, el Senado realizó una sesión de muy pocos minutos para dar entrada formal a pliegos del Poder Ejecutivo, y luego recibió la visita del jefe de Gabinete, Juan Manzur. La primera desde que el tucumano asumió en ese cargo, el 20 de septiembre de 2021, y también la única que hasta ahora hizo al Congreso. Se prevé que en agosto asista a la Cámara de Diputados.

Con un abultado temario, la última sesión en el cuerpo presidido por CFK fue el 30 de junio, cuando se sancionó definitivamente el “alivio fiscal”; la creación del Parque Nacional Ansenuza y la ampliación del Pre-Delta; la nueva Ley de VIH; y la Ley de Oncopediatría. Además, se avalaron a tres embajadores y tuvieron media sanción un proyecto sobre prórroga del Programa de Entrega Voluntaria de Armas y otro sobre atención a los usuarios de tarjetas de crédito. 

El kirchnerismo volvió a tratar un proyecto impulsado desde su bloque, el cual Juliana Di Tullio, jefa de Unidad Ciudadana, admitió que no había sido consultado con Guzmán -a quien nadie sabía le quedaban horas en el Ministerio-, sobre un plan de pago de deuda previsional ante el inminente vencimiento de la última moratoria. 

Si bien el oficialismo en la Cámara alta tenía la idea de sesionar el 7 de julio, la convocatoria nunca se oficializó y la posibilidad se diluyó por la posición en contra que el senador Adolfo Rodríguez Saá hizo saber respecto del proyecto para ampliar la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros. Desde el Frente de Todos alegaron que el quórum se complicaba por “cuestiones de salud” y dificultades en los viajes de algunos senadores, pero esa decisión del puntano, más la presión de la oposición por las intenciones de tratar una iniciativa de esa envergadura en medio del complicado contexto económico terminaron por postergar ese plan. Al menos por unas semanas. 

Lo que viene 

Antes de entrar al receso, en el Senado quedaron listos con dictamen de comisión un abultado paquete de pliegos judiciales; un nuevo régimen previsional diferencial para brigadistas de incendios forestales; la prórroga del régimen de incentivo a la construcción; y la extensión por 50 años de las asignaciones específicas destinadas a financiar las industrias culturales.

Por su parte, de cara al segundo semestre, en Diputados recibió dictamen la reforma de la Ley de Alquileres, un tema complicado para el oficialismo a la hora de los votos. Pero también para la oposición, que tras el tratamiento en comisiones, al que llegó unida, se revelaron algunas diferencias entre sectores de Juntos por el Cambio y bloques federales que provocaron que no puedan convocar a una sesión, como pasó en el caso de boleta única, que ellos mismos pidieron. 

Aunque también recibieron despacho de comisiones, el proyecto para crear el “Fondo Nacional” para pagarle al FMI o el nuevo régimen de Compre Argentino tampoco suman todavía los votos necesarios para su aprobación en el recinto. El primero es más complicado que el segundo. Desde el Frente de Todos aseguran que trabajan para reunir todos los avales necesarios.  

Otras iniciativas con dictamen son, por ejemplo, el aumento de los subsidios al transporte del interior, un texto al que oficialismo y oposición llegaron a un consenso; la ley de promoción de la formación y el desarrollo de la enfermería; un proyecto sobre reciclaje de neumáticos fuera de uso y otro sobre modificación de la Ley de Residuos Peligrosos.

Además, en las comisiones están en debate -algunos avanzando más rápido que otros- la creación de comités mixtos de seguridad e higiene en el trabajo; la ley de desarrollo agrobioindustrial; la refinanciación de los créditos UVA; la reforma del Consejo de la Magistratura; y la moratoria previsional

Un proyecto que todavía no se trató, y habrá que ver si tiene algunas chances en lo que resta del año, pues hay voces del oficialismo que lo siguen reclamando -aunque por lo bajo reconocen que es complicado que se alcance una mayoría para votarlo-, es el de “renta inesperada”, enviado por el Gobierno para gravar a empresas que hayan tenido ganancias extraordinarias producto de la guerra.

Y, sin dudas, como pasa en cada segundo semestre, el “plato fuerte” será el proyecto de Presupuesto 2023, del cual ya se envió un adelanto con previsiones macroeconómicas proyectadas por Guzmán antes de su renuncia, que al día de hoy quedaron desactualizadas. La presentación de esta iniciativa constituirá, seguramente, la primera visita que la ministra Silvina Batakis haga al Congreso, donde el año pasado casi toda la oposición en Diputados se unió y, por primera vez en la historia, se le rechazó al Ejecutivo su plan de gastos y recursos. 

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