Ziliotto anuncia el cronograma electoral para La Pampa

El gobernador Sergio Ziliotto convocó para hoy a todas las fuerzas políticas para anunciarles oficialmente el cronograma electoral para 2023 en la provincia de La Pampa. En ese marco, se dará a conocer el esquema previsto para las internas y los comicios generales.

Fuentes de Casa de Gobierno consultadas por LA ARENA confirmaron que el encuentro se desarrollará hoy en la sede del Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos a la partir de las 18. La convocatoria llegó días atrás a todos los apoderados y apoderadas de los partidos políticos de la provincia.

En ese sentido, confirmaron que se trata de un cronograma similar al de 2019 y aclararon que no se trata de un desdoblamiento ni de un adelantamiento. «En el marco de una provincia autónoma, la Constitución pone en cabeza del Poder Ejecutivo la facultad de fijar la fecha», explicaron.

Por otro lado, desmintieron que unificar las elecciones provinciales con las nacionales implica un ahorro en términos de dinero. «Nación no paga las elecciones. Recientemente se hizo actualizar el monto de lo que se transfirió en 2015, que fue la última que se votó en forma simultánea, y a valores de hoy son 100 millones de pesos el monto que se giró a la Justicia Electoral Nacional. Es totalmente ilógico pensar que porque los comicios se unifican se gasta menos plata», señalaron.

Normativa vigente.

La invitación, pudo saber este diario, se enmarca en la Ley 2.042, la cual establece el sistema de “Elecciones Internas Abiertas, Obligatorias y Simultáneas” en todos los partidos políticos reconocidos legalmente en La Pampa, para la selección de candidatos a cargos públicos regidos por las leyes electorales provinciales.

La normativa indica en su artículo 2º que el Poder Ejecutivo Provincial, previa audiencia con los representantes de los partidos políticos, alianzas electorales y la autoridad electoral, «procederá a convocar a elecciones internas, abiertas, obligatorias y simultáneas, a todo el cuerpo electoral de la Provincia, las que deberán llevarse a cabo en una única jornada y en un plazo entre 90 y 120 días antes de las elecciones generales, para cubrir cargos públicos provinciales. La convocatoria a elecciones internas, abiertas, obligatorias y simultáneas deberá realizarse en un plazo entre 60 y 90 días antes de la fecha de elección interna».

«Una vez efectuada la convocatoria del artículo anterior, los Partidos Políticos a los cuales hace referencia esta Ley, deberán convocar a sus afiliadas y afiliados para que dentro de los 30 días procedan a presentar las listas respectivas ante las autoridades partidarias competentes. El procedimiento restante, se regirá por lo que determinen las respectivas Cartas Orgánicas de cada Partido Político y con adecuación al régimen que se instituye por la presente Ley. Las juntas electorales partidarias oficializarán las listas respectivas, conforme a las disposiciones legales pertinentes, las que deberán respetar la paridad de género para los cargos de cuerpos colegiados en todas las categorías. Cuando se trate de nóminas u órganos impares, la diferencia entre el total de mujeres y varones no podrá ser superior a uno», añade el texto de dicha ley.

La decisión quedó en manos del gobernador, luego de un encuentro con los intendentes y de la última reunión del PJ. El decreto, que se esperaba para la semana pasada, sufrió una demora y ahora es inminente. De acuerdo a lo que pudo saber El Diario, los diferentes partidos políticos fueron convocados para este miércoles, a las 17:30 horas, a «reunión informativa» sobre el cronograma electoral.

En las próximas horas La Pampa se desprenderá formalmente de las elecciones nacionales del año que viene. Según pudo saber El Diario, es inminente el decreto del gobernador Sergio Ziliotto para determinar el desdoblamiento electoral: las internas serían en la primera quincena de febrero, y la general en la primera de mayo.

La decisión quedó en manos del mandatario pampeano, luego de un encuentro con los intendentes y de la última reunión del PJ, pero el decreto estuvo demorado por un problema de salud que lo alejó varios días de las actividades oficiales. «Desde ayer ya está nuevamente en funciones en su despacho», confirmó a este diario una fuente oficial.

Fumata blanca

Después del operativo clamor de los intendentes del oficialismo para que el gobernador Sergio Ziliotto vaya por la reelección y del operativo despegue del partido, no quedan dudas de que hay acuerdo entre las principales líneas del peronismo. Hay fumata blanca. Ahora solo resta definir la letra chica del acuerdo.

La sangre no llegó al río y el exgobernador Carlos Verna, líder de la línea Plural, hizo las paces con el exdelfín, Ziliotto, con quién se había distanciado a poco de iniciarse la gestión.

Tal como informó El Diario, de un lado y del otro confirman que hubo conversaciones, diálogo y la unidad está confirmada.

De todos modos, falta un paso no menos dificultoso que el acercamiento inicial para el acuerdo definitivo: la letra chica, la asignación de espacios para todos los sectores que tallan en la discusión por una cuota de poder.

La base está

La manta es corta. Como en la metáfora futbolera, si se tira de un lado, se cubre la cabeza y se destapan los pies. Si se tira mucho del otro lado, es al revés. Todos lo saben y por eso piden de más, para que haya margen para ceder y quedar conforme igual. O para no perder tanto. Las posibilidades reales de que el peronismo pierda una elección crea una paradoja: por una parte, achica los lugares expectantes, por ejemplo, en la lista de diputados. Pero, por el otro, modera los ánimos porque prima el instinto de supervivencia política.

Por lo pronto, las negociaciones en el peronismo están encaminadas para que finalmente Ziliotto –que exige la unidad antes de dar el sí- busque la reelección. También hay consenso para que el segundo casillero lo ocupe una mujer que sume voluntades en General Pico, que se ha convertido en el talón de Aquiles del oficialismo en las últimas elecciones. Las fichas están puestas en la diputada provincial Alicia Mayoral. Mayoral es Verna. Es una histórica militante que conoce los barrios de su ciudad como pocos. Las últimas semanas levantó el perfil. Ella misma confirma que recoge adhesiones a su posible candidatura.

La base está. Aunque más por estrategia electoral y manejo de los tiempos que por falta de certezas, en el entorno de Ziliotto descartan la confirmación de esa fórmula antes de fin de año. No es el momento: hay un mundial de fútbol por delante, una realidad política nacional inestable y la proximidad de las fiestas de fin de año no configuran un escenario adecuado para cualquier lanzamiento.

La manta corta

La letra chica del acuerdo, de la fórmula gubernativa para abajo, trae aparejados más escollos. En las intendencias, la prenda de unidad es el pacto de respetar a los jefes o jefas comunales que aspiren a buscar un nuevo mandato. Y en el resto de los lugares se intentará evitar internas y aglutinarse detrás del candidato con más chances, aunque no escapa que alguna particularidad local pueda disparar alguna interna aislada.

En el distrito electoral de más incidencia, aunque haya algunos cuestionamientos para que abra la lista de concejales a otros sectores, el intendente Luciano di Nápoli irá también por la reelección, en sintonía con el gobernador. Se sabe que capitalizará la necesidad de todos los sectores de asegurar un triunfo en Santa Rosa con la exigencia de colocar alfiles en la lista de diputados provinciales.

En el rompecabezas para la Legislatura reside la madre de las batallas de los negociadores de la unidad. Es como un partido de truco. Todos piden lugares y amagan como si tuvieran cartas bravas. Pero los lugares no alcanzan para conformar todas las demandas.

La legislatura provincial tiene treinta bancas. En una elección reñida y polarizada, como pronostican tanto en el oficialismo como en la oposición, los lugares expectantes para el FreJuPa serían quince.

Las líneas del peronismo ya conformaron una mesa chica de negociadores, que está en funciones, según confirmaron fuentes del PJ. La cantidad de negociadores de cada parte evidencia en principio la representatividad que ostentan.

Un incipiente ziliottismo sentó en esa mesa, para barajar figuritas, a un exfuncionario de su gabinete, Juan Ramón Garay, el suegro del diputado nacional, Daniel «Pali» Bensusán. Ziliotto se involucró directamente como parte de las negociaciones, tal vez una muestra de debilidad o de falta de cuadros de peso político a su alrededor.

El exgobernador Carlos Verna designó como representantes a dos dirigentes ultras, que se mantuvieron dentro de su propio riñón: el exsenador nacional Daniel Lovera y el actual legislador Hernán Pérez Araujo.

En principio, el vernismo puro haría valer su poder de fuego y se quedaría con la mayor tajada de la torta. Algunas fuentes cercanas a las conversaciones mencionan seis bancas bajo el control del exgobernador. Ziliotto se quedaría con una porción un poco menor pero importante. Algunos arriesgan a decir cuatro lugares.

Para el resto de los lugares expectantes en la lista quedan reservados los tironeos entre los demás sectores del peronismo. En esa mesa de negociación hay un representante de cada uno de ellos. Son los siguientes:

-el diputado provincial Ariel Rojas por Compromiso Peronista (el sector que formó el exgobernador Oscar Jorge cuando rompió con el vernismo para terminar jugando una interna encolumnado en el kirchnerismo)

-la secretaria del Senado, María Luz Alonso, por La Cámpora, que ya resolvió postergar la aspiración de ocupar la candidatura a vicegobernadora.

-el legislador provincial Espartaco Marín por el marinismo (que pierde el vice, ya que Mariano Fernández está impedido de renovar, y busca recompensa por ese retroceso)

-el presidente del IPAV, Jorge Lezcano, por Identidad Peronista.

-el diputado provincial Roberto Robledo, por el Nuevo Espacio de Participación.

Como es histórico, la negociación por la lista de diputados es la más ardua. Incluso hay sectores que no están en la mesa y tendrán que colar sus pedidos por intermediarios, como el Movimiento Evita –Leonardo Avendaño hoy es diputado-, Nuevo Encuentro –Martín Balsa ocupa una banca- o el massismo provincial (Lilia Caimari tiene un lugar por esa fuerza).

La tarea no es sencilla. «Hay 200 anotados en la cola. Todos se arrogan derechos a reclamar lugares», confesó a El Diario una fuente con acceso a los primeros conciliábulos.

Una vía de compensación, aunque incierta, ya que está atada al resultado electoral del comicio que seguramente se desarrollará a mediados de mayo como en 2019, es la futura y eventual conformación del gabinete.

De todos modos, Ziliotto, el mascarón de proa del futuro armado, reclamará elegir lo más posible y presionará hasta último momento para eso. El acuerdo está. Pero con tensiones y tironeos, al peronismo aún le resta transitar el camino hasta llegar a destino final, la letra chica definitiva.

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