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Informe Rattenbach

II Parte – Antecedentes del conflicto

Capítulo V – Las negociaciones a partir del día 02 de abril de 1982 (1)

La segunda visita a Buenos Aires del general Haig

343. El 15-ABR. el Secretario de Estado inició su segundo viaje a Buenos Aires. En una escala realizada en Caracas, aprovechó la oportunidad para intercambiar opiniones con el Canciller de Venezuela.

Mientras tanto, el Gral. Galtieri recibió un llamado telefónico del Presidente Reagan (Anexo V/26).

Las ideas fundamentales que pudieron extraerse de las palabras del Sr. Reagan fueron:

a. Ratificaba su compromiso para una solución pacífica.

b. Ratificaba pleno apoyo a la gestión Haig.

c. Ante una mención de la zarpada de la flota desde Ascensión expresó:

«Comparto sus temores de que surja algún hecho que volvería difícil controlar la situación o del cual sería difícil retroceder…»

d. La solución debía ser pacífica y contemplaría los intereses de los pueblos involucrados y de la población de las islas, en forma aceptable para las partes.

e. Aseguraba que EE.UU. no había hecho nada contrario a su papel de intermediario neutral y objetivo.

f. Indicaba que había recibido grandes presiones para abandonar la neutralidad, pero que su intención era continuarla «a medida que procedan las negociaciones del caso; por lo tanto yo espero y pido a Dios que no haya conflicto que sea causado inadvertidamente por una parte u otra durante el tiempo en que estamos dedicados a la solución de esta situación».

344. A las 23.40 horas arribó a nuestro país el Gral. Haig con sus colaboradores. Fueron recibidos por el Canciller, quien al respecto informó al COMIL:

a. Que era optimista por lo conversado.

b. Que habría alguna posición concreta de Gran Bretaña.

c. Que el Gral. Haig deseaba reunirse con el señor Presidente a las 10.00 horas del viernes (16-ABR) para continuar la negociación.

Previamente, a las 21.00 horas, el Canciller había llamado al Canciller venezolano, quien le manifestó un moderado optimismo respecto de las negociaciones que desarrollaría Haig en Buenos Aires.

345. El día 16 de abril, el Gobierno de Gran Bretaña, a través de la Embajada de Suiza, hizo conocer a nuestro país su decisión de atacar cualquier aeronave, buque o submarino argentino que afectara el cumplimiento de la misión de la flota británica en el Atlántico Sur. La amenaza era extendida a las aeronaves comerciales.

Argentina presentó la nota S/14984 ante e Consejo de Seguridad (Anexo V/27).

346. A las 10.15 horas del 16 de Abril, el Secretario de Estado entrevistó al Gral. Galtieri en la Casa de Gobierno. Las delegaciones de ambos países trabajaban en Cancillería. De esta primera reunión pueden destacarse los siguientes aspectos principales por parte de los interlocutores:

a. PRESIDENTE DE LA NACIÓN

1) Escuchó las consideraciones iniciales de Haig.

2) Reiteró su confianza en la gestión de EE.UU.

3) Deploró ciertas actitudes encaradas por la Embajada de EE.UU. en Buenos Aires que podían hacer llegar a creer que EE.UU. preparaba una ruptura con Argentina.

4) Ratificó su voluntad de hacer todos los esfuerzos necesarios hacia la búsqueda de una solución pacífica.

5) Indicó que esta buena voluntad se había expresado en el último documento enviado al Secretario de Estado.

b. CANCILLER ARGENTINO

1) Reiteró la necesidad de mantener la imagen de neutralidad de EE.UU.

2) Indicó que los comentarios de Weimberger no eran alentadores.

c. SECRETARIO HAIG

1) Reconoció que para Argentina la situación se estaba poniendo difícil y sabía que estaba dispuesta a luchar.

2) Indicó que había traído algunas ideas muy sólidas. Las discusiones mantenidas en Londres fueron mejores en esta segunda visita.

3) Analizó detalladamente la actuación de ambas partes, acción que le había permitido llegar a la determinación de siete puntos principales:

a) Parar la flota.

b) Mantener la bandera argentina en las islas.

c) Expandir considerablemente el papel argentino en las islas durante el período interino.

d) Garantizar que las negociaciones serían terminadas para fin de año («yo creo que tenemos el acuerdo doloroso de la señora Thatcher»).

e) Guiar el proceso con los principios de la descolonización.

f) Normalizar las relaciones entre el continente y las islas.

g) Levantar las sanciones y garantizar la asistencia americana a las islas, durante todo el proceso.

4) Manifestó que había insistido en Londres para que las decisiones, durante el proceso se adoptasen por mayoría, para que EE.UU. pudiese provocar los cambios necesarios.

5) Apreció que ambas partes no podrían ocurrir acontecimientos que harían desaparecer las oportunidades.

6) Indicó que, con el tiempo, la posición mental británica mejoraba, pero que podrían ocurrir acontecimientos que harían desaparecer las oportunidades.

7) Hizo referencia a aquello que se podría sindicar como aspecto principal de la cuestión, lo que se transcribe textualmente para evitar omisiones:

«Yo creo que hay dos exigencias que están en conflicto una con otra; una, es una ventaja o beneficio inmediato y visible para Argentina a los sacrificios que ha hecho. Yo creo que nosotros debemos prever de una manera muy perceptible, mucho más importante, alcanzar la solución final sobre este problema histórico que realice finalmente sus aspiraciones».

«Esto no puede ser concebido visiblemente en los acuerdos por sí mismo, debe ser garantizado por las condiciones establecidas dentro del concepto de la descolonización. Yo creo que Uds. habrán alcanzado no todo lo que han deseado, pero no obstante, lo suficiente para justificar los sacrificios que han hecho».

«Hemos extraído de los ingleses y podemos extraer aún más de lo que puedan conceder».

«Yo quisiera no molestarlo más y ponernos a trabajar con el Canciller. Yo no sé si sería útil a fin de completar nuestro trabajo, podría servir que yo presentara los puntos de vista americanos a su dirección colectiva, no para discusiones sino solamente par considerarlos, para tener certeza de que ellos entienden la gravedad de la situación y la seriedad de nuestro propósito».

8) Otros comentarios realizados por el Gral. Haig fueron:

a) Los comentarios del señor Caspar Weimbeger (Secretario de Defensa) eran personales y contrarios a las instrucciones del Presidente Reagan.

b) En caso de conflicto, la opinión pública impulsaría a EE.UU. a colocarse del lado de Gran Bretaña.

c) A pesar de que Argentina atendía los intereses económicos de Gran Bretaña en las Islas, debía entenderse que para ésta, después de años de ocupación, era difícil ver, exclusivamente intereses de ese tipo.

347. Luego de esta conversación, los señores Cancilleres se retiraron de la Casa de Gobierno dirigiéndose al Palacio San Martín, lugar donde los aguardaban las delegaciones de ambos países.

348. El Proyecto Argentino presentado por Cancillería fue el que se incluye como Anexo V/23.
Constaba de un Preámbulo y 10 Artículos en los que quedaba radicada la posición de nuestro país.

Si bien EE.UU. EN NINGÚN MOMENTO HIZO ENTREGA DE UN DOCUMENTO QUE PUDIESE SER CONSIDERADO COMO INDICADOR DE LA POSICIÓN BRITÁNICA, el día 16 de abril elevó a consideración de Cancillería un PAPEL DE TRABAJO CUYO CONTENIDO, SEGÚN LA DELEGACIÓN NORTEAMERICANA, HACÍA REFERENCIA A LOS ASPECTOS QUE ELLOS CONSIDERABAN QUE PODRÍAN SER ACEPTADOS POR EL GOBIERNO BRITÁNICO.

Este papel de trabajo fue denominado por Cancillería «del Reino Unido» para permitir su identificación (Anexo V/28), y constaba de un Preámbulo y 7 Artículos.

349. Este papel de trabajo no satisfacía las mínimas aspiraciones argentinas. Así, por ejemplo, en el aspecto referido al término de las negociaciones, se establecía que el status de las islas sería determinado de conformidad con los deseos e intereses de la población, aspectos que serían fijados mediante un sondeo de opinión.

Esta posición demuestra, claramente, la actitud con que el Secretario Haig encaraba su gestión, ya que presentaba un papel de negociación que abiertamente contrariaba la decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, materializada en la Resolución 2065 (XX), como era la de atender a los intereses y no a los deseos de los habitantes.

Por sus características, el papel presentado por el Secretario de Estado lo retiró de su ubicación equidistante.

De haberse aceptado esta proposición, Gran Bretaña habría obtenido una posición definitiva más favorable a la que había podido lograr en los foros internacionales antes de la iniciación el conflicto.
Además, para los grupos de las islas sin población, deberían determinarse procedimientos especiales para establecer su status definitivo. Con ello se anulaban las tratativas anteriores, ya aceptadas por Gran Bretaña, de tratar integralmente el problema Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Con respecto a la participación argentina en el gobierno de las Islas por la cantidad de representantes y por el sistema fijado para la adopción de resoluciones en la Comisión Especial, quedaba desvirtuado cualquier tipo de participación efectiva.

350. Quiere decir que esta segunda visita del Gral. Haig se inicia con una posición que dejaba de lado los dos puntos (alternativos) prioritarios, fijados claramente por el Gobierno Argentino: Soberanía o Gobierno.

A las 12,40 horas del 16 de abril, el Embajador Figueroa, uno de los integrantes de la Delegación negociadora argentina, informó al Jefe de la Casa Militar que durante las conversaciones no se progresaba en los puntos esenciales, pues se estaba muy lejos de satisfacer la posición argentina, mientras que en todas las cuestiones de detalle se había podido llegar a un acuerdo.

351. Al mediodía, mientras el Secretario Haig se retiraba a la Embajada de su país en Buenos Aires, el Equipo Especia De Trabajo Argentino se reunió en la Cancillería para analizar la marcha de estas primeras conversaciones en la segunda visita del Gral. Haig. Luego de un detallado análisis (puede encontrarse en el Informe ex Ctes. – Cap.II- Págs. 148 a 149), la delegación argentina llegó a la conclusión de que el proyecto presentado por Haig era de características ambiguas y peligrosas, por cuanto:

a. Proponía la desmilitarización de las Islas, impidiendo cualquier intento futuro de recuperación y librando a Gran Bretaña de los costos de mantenimiento de fuerzas militares en el área.

b. Mantenía la administración británica de las Islas, con una mínima representación argentina, sin ninguna capacidad real de decisiones.

c. Intentaba que Gran Bretaña recuperar su status anterior sobre las islas. De tal manera, Gran Bretaña concurriría a las negociaciones en una situación relativa mucho más favorable al 01 de abril, con el agravante de la exclusión de Naciones Unidas en las mismas.

En esta reunión se trataron alternativas viables para proponer al proyecto de EE.UU., instrumentando modificaciones a los puntos 6, 8 y 10 (ver Informe ex Ctes. – Cap. II – págs. 151/152).

352. En la tarde del 16 de abril, el Canciller informó inicialmente al Presidente sobre el avance de las negociaciones. Posteriormente, a las 10.25 horas, hizo notar a la Junta Militar que el proyecto de EE.UU. no contemplaba las mismas aspiraciones argentinas, explicó las propuesta que se aconsejaba introducir e hizo un análisis sobre la actitud que, al recibirla, podía esperarse de la delegación americana.

Los integrantes de la Junta Militar adoptaron su resolución respecto de los puntos 6, 8 y 10, que quedaron definitivamente redactados y fueron entregados al Secretario Haig a las 22,45 horas en el Hotel «Sheraton» de Buenos Aires.

353. A las 23,10 horas, el Canciller informó a la Junta Militar sobre la reacción del Gral. Haig al recibir el documento argentino. Este expresó:

a. Que las propuestas eran inaceptables para Gran Bretaña.

b. Que probablemente EE.UU. tomaría parte por Gran Bretaña.

c. Que habría guerra, en caso de que tal documento se enviara a Londres esa noche.

d. Que ante la manifestación del Dr. Costa Méndez, en el sentido de que ésa era la decisión argentina, indicó su deseo de saludar a la Junta Militar antes de regresar a su país.

El 17 de abril a las 10.00 horas, la Junta Militar decidió recibir al Secretario de Estado, convoca a los dirigentes políticos para llevar a su conocimiento todos los hechos, convocar al TIAR, publicar la propuesta argentina y examinar las relaciones argentino-norteamericanas. (1).

354. El día 17 de abril, a las 10.00 horas, el Gral. Haig, en compañía del Gral. Walters, concurrió a Casa de Gobierno, entrevistándose con el Presidente de la Nación. También se encontraban presentes los Comandantes en Jefe y el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto.

Como Anexo V/29 se incluye una copia de la conversación sostenida en la oportunidad y que comienza con la frase del Secretario de Estado:

«Temo, señor Presidente, que existe aquí la impresión que somos agentes de Gran Bretaña. Nada podría estar más lejos de la realidad.»

Esta Comisión considera que el referido diálogo resulta de fundamental importancia, por cuanto define claramente, por primera vez, cuáles eran los verdaderos alcances de la misión negociadora Haig.
Al respecto, resulta conveniente destacar las ideas determinantes de las expresiones del Gral. Haig y del Gral. Walters.

1.Cabe destacar que durante el día 16 de abril, mientras el general Haig se encontraba en Buenos Aires, se recibió información sobre la zarpada de la flota británica desde la Isla Ascensión en dirección al Atlántico Sur.

a. Conocimiento de la frustración argentina.

b. El arreglo no podía provocar la ruptura Gran Bretaña-EE.UU., especialmente considerando que éste era un anhelo soviético.

c. EE.UU. no podía acepar el uso de la fuerza para provocar cambios fundamentales.

d. El propósito de EE.UU. no era sostener a la Thatcher en su puerto, sino mantener la alianza atlántica.

e. Toda Europa aseguraba que no era posible un cambio permanente como resultado de la ocupación argentina.

f. Esto también lo compartían varios gobiernos latinoamericanos.

g. Se había tratado de otorgar una participación efectiva en el gobierno local, con un veedor de EE.UU. para que esto se cumpliera.

h. Se consideró que el retorno de la influencia británica no podría ser ignorado formalmente.

i. EE.UU. propugnó que las decisiones se adoptaron por mayoría, a fin de influir cualquier decisión de la comisión normalizadora.

j. El texto propuesto por Argentina conducía a la guerra. Se necesitaba un texto más benigno que llevara a la solución deseada por Argentina.

k. El texto argentino lo obligaba a retornar a Washington y, en pocos días, la opinión pública volcaría a EE.UU. a favor de Gran Bretaña.

Todos sufrirían las consecuencias de la guerra.

l. EL PRESIDENTE REAGAN MANIFESTÓ QUE NO PODÍA APOYAR EL TEXTO ARGENTINO.

ll. Creyó que era esencial sentarse a la mesa, con representación militar, para evitar malos entendidos y sospechas.

m. No era posible iniciar un proceso de negociación en el cual aparecía un resultado final.

n. EE.UU. había tratado de establecer fórmulas muy diferentes a las británicas, tratando de acercarlas a la idea argentina, pero que dieran peso a las preocupaciones de Gran Bretaña.

ñ. Había posibilidad de que los británicos aceptaran un congelamiento o detención de sus fuerzas.

o. SE DEBÍA SOSTENER UN MARCO POLÍTICO AMBIGUO QUE SUGIRIERA LA SOLUCIÓN FINAL Y QUE PERMITIERA NEGOCIAR A LOS BRITÁNICOS.
DEBÍA QUEDAR CLARO, AQUÍ E INTERNACIONALMENTE, QUE LA SOLUCIÓN FINAL SERÍA LA DEVOLUCIÓN DE LAS ISLAS A ARGENTINA.

p. Lo importante era no discutir el término o el estado actual de las Islas.

q. Los temores y el escepticismo argentinos eran comprensibles.

r. Retirar las Islas de la lista de territorios no autónomos constituiría un triunfo argentino.

s. Si la Sra.Thatcher se veía obligada, iría al combate para sobrevivir pues tenía de su parte el principio y la ley internacional.

t. Si se reiniciaban las conversaciones, el Secretario creía posible alcanzar el cuadro inicial: parar la flota, distender la situación, crear nuevas condiciones en las Islas e iniciar las negociaciones con fecha 31 de diciembre.

u. Debían otorgarse a los británicos términos honorables. La redacción el documento argentino no las otorgaba. LOS BRITÁNICOS NO SE PREOCUPARON POR LA SOBERANÍA DE LAS ISLAS, ESTABAN DISPUESTOS A NEGOCIAR.

v. Gran Bretaña no aceptaría que quedara una única autoridad en las Islas. Para Londres era más importante el punto 6 (Gobierno) que el 10 (Soberanía) para explicarle a su pueblo que no era consecuencia de una capitulación.

w. La preocupación argentina respecto del punto 10 (en el sentido que no se adoptaran principios diferentes al de la integridad territorial) podría disiparse con la inclusión de dicho principio en el párrafo pertinente.

x. Argentina debía considerar que EE.UU. iba a llevar las cosas a una solución, y que Gran Bretaña quería sacarse este problema de encima debido al costo político que le provocara este criterio.

y. ARGENTINA NO ENCONTRARÍA NADA EN EL PÁRRAFO 10 QUE LE PUDIERA DECIR QUE ESTABA LOGRANDO SU META. NO LO ACEPTARÍA LA SEÑORA THATCHER Y SU PARLAMENTO.

z. El Secretario de Estado finalizó su conversación de esta manera:

«Tenemos que encontrar una solución y evaluar el sacrificio de la guerra. Sólo quien ha visto los sacos de los muertos comprende la gravedad de esto. Uds. saben que yo soy pacifista».

«Nuestros hijos nos preguntarán cómo es que se ha derramado sangre por esas Islas, rocas y mil pastores que podrían desaparecer, podrían marcharse en nueve meses».

355. Luego de esta conversación, las delegaciones encabezadas por el Dr. Costa Méndez y el Gral . Haig pasaron a la Sala de Situación para tratar el detalle de la redacción de los párrafos 6 y 10. Entre las 11.30 y 22.00 horas se mantuvieron reunidas las delegaciones tratando, arduamente, el contenido de los párrafos de referencia.

Cuando la delegación de EE.UU. abandonó la Casa de Gobierno no se habían producido
cambios sustanciales en las posiciones mantenidas por cada una de las delegaciones.

En el Anexo V/30 se incluye la síntesis de la reunión. Este documento trata con bastante detalle las posturas fundamentales sustentadas y los puntos de conflicto.

Como síntesis de todo lo tratado, sirven algunos párrafos significativos que esta Comisión ha seleccionado y cree conveniente destacar:

COSTA MÉNDEZ.

«Lo creo muy sincero en lo que dice, pero eso está en su espíritu pero no está registrado en el papel. No hay garantía escrita tampoco del compromiso del Gobierno de EE.UU.»

HAIG.

«No sé qué mayor garantía que nuestra participación».

COSTA MÉNDEZ.

«Hay que dar una definición más específica de la integridad territorial, no hay nada en la estructura del párrafo que diga que tenemos razón».

HAIG.

«Si insisten en cambiar el párrafo 10, puedo asegurarles que no habrá acuerdo con los británicos».

356. Un intento de definir cuál fue el alcance que las partes otorgaron a las negociaciones hasta ese momento, puede llevarnos a extraer las siguientes conclusiones:

a. ARGENTINA

Revirtió el status de las Islas pero fue castigada por la opinión internacional debido al empleo de la fuerza…

Tomó real conocimiento de que, contra sus esperanzas, EE.UU. no convalidaba su decisión y de que sus intereses parecían estar más próximos de Gran Bretaña que de Argentina.

Tenía por delante varias opciones, pero, de encararlas, contaría a EE.UU. como oponente (TIAR, NACIONES UNIDAS, OEA). Además, ninguna de ellas ofrecía igual solidez que EE.UU.

b. GRAN BRETAÑA

Había logrado volcar a su favor la opinión internacional (la de mayor peso).

Su reacción se ajustaba a derecho.

No estaba dispuesta a finalizar lo que había iniciado con cierto costo político, antes de alcanzar objetivos rentables.

Sabía que sus intereses con EE.UU. eran más firmes que los que podía tener éste con Argentina.

Conocía que el conflicto le sumaría el apoyo de EE.UU., lo que le permitía mantener una mayor dureza en su posición.

c. EE.UU.

Su interés radicaba, en el mejor de los casos y sin pretender descubrir su intencionalidad, en evitar el conflicto, pero no podía dejar de atender, especialmente, la posición de la parte que le representara mayor rédito.

Esta parte era, indudablemente, Gran Bretaña, debido a:

-Su posición se ajustaba a los principios y a la ley internacional.

-La alianza atlántica era de fundamental importancia para EE.UU. Dentro de ella, Gran Bretaña y especialmente el gobierno no conservador constituían elementos claves.

Por último, si el conflicto podía ser la única solución del problema, EE.UU. ya había establecido su posición en él.

357. La breve síntesis indicada en el párrafo anterior, nos permite comprender mejor porqué las conversaciones entre ambas delegaciones fueron inconducentes: Argentina quiso encontrar en ellas una solución definitiva del problema, en tanto EE.UU. no pudo garantizarlas por cuanto contrariaba sus interese elementales.

358. En la madrugada del 18 de abril, interiorizada la Junta Militar sobre el desarrollo de las últimas conversaciones, se preparó un nuevo proyecto de memorándum de acuerdo, en le que se flexibilizó aún más, la posición sustentada hasta el momento con respecto al párrafo 10 (Anexo V/31).

El texto fue remitido a consideración de Haig, acordándose su tratamiento conjunto para a las 15.00 horas.

359. A partir de las 14,30 horas del día 18 de abril, ambas delegaciones se reunieron en la Sala de Situación, prologando las conversaciones hasta las 01.55 del día 19 de abril.

360. Inicialmente, el Gral. Haig agradeció los esfuerzos argentinos, reflejados en el contenido e los documentos que le habían sido entregados (párrafo 358), con clara mención a la nueva redacción del párrafo 10, pero en el transcurso del tiempo, la posición del negociador se fue endureciendo.

En el Anexo V/32 se incluyen copias de los diálogos más importantes mantenidos por ambas delegaciones.

La situación, al cierre de ese día de negociaciones, puede resumirse así:

a. EE.UU.

1) CON RESPECTO AL PÁRRAFO 6 (GOBIERNO)

Consideraba que la representación no podía ser proporcionada, por cuanto la diferencia de la población no lo permitía.

Se propuso un Consejo Ejecutivo de nueve miembros: 2 británicos, 4 residentes británicos y 2 argentinos, uno electo.

En el Consejo Legislativo habría 2 argentinos.

PROLONGABA EL SISTEMA DE GOBIERNO HASTA EL LOGRO DEL ACUERDO DEFINITIVO.

2) CON RESPECTO AL PÁRRAFO 10 (SOBERANÍA)

Consideraba que la referencia a Resoluciones que habían sido vetadas por Gran Bretaña y por EE.UU., equivalía al rechazo británico.

INTERPRETABA QUE DEBÍA CONSIDERARSE LA AUTODETERMINACIÓN Y QUE ARGENTINA DEBÍA CORRER ESE RIESGO.

b. ARGENTINA

1) CON RESPECTO AL PÁRRAFO 6 (GOBIERNO)

Consideraba necesario que la representación en los Consejos fuese equitativa.

2) CON RESPECTO AL PÁRRAFO 10 (SOBERANÍA)

Consideraba importante colocar las Resoluciones de las Naciones Unidas y tenía ciertas dudas en cuanto a lo que ocurriría el 31 de diciembre de 1982.

Cabe destacar que, nuevamente, Argentina requirió al Secretario General conocer la posición británica pero, como había sucedido en oportunidades anteriores, no pudo ir más allá de lo que éste creía al respecto (1)

Ambas delegaciones convinieron en continuar las negociaciones en la mañana del día siguiente.

361. Entre las 09.00 y las 12.30 horas del día 19 de abril, en Buenos Aires, se llevaron a cabo las últimas conversaciones con la delegación presidida por el Gral. Haig.

Durante su transcurso, el Secretario de Estado recibió un mensaje, el cual, según sus interlocutores, «LO ALTERÓ Y MANIFESTÓ QUE ESTABA ANTE UNA EMERGENCIA, POR LO CUAL PARTIRÍA A LAS 16.00 HORAS».

Hasta el momento, se habían tratado aspectos relativos a la desmilitarización de la zona, sin que se profundizara en cuestiones de fondo (Anexo V/33).

A las 16.00 horas, el Dr. Costa Méndez despidió al Gral. Haig, quien ya no habría de regresar a nuestro país. En esa oportunidad le hizo entrega del documento que reflejaba oficialmente la propuesta argentina (Anexo V/x).

Esta propuesta, analizada comparativamente con los primeros documentos argentinos y las primeras xxx por la gestión Haig, pueden darnos una noción adecuada sobre el verdadero alcance de la flexibilización otorgada a las negociaciones por las autoridades argentinas.

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