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Informe Rattenbach

II Parte – Antecedentes del conflicto

Capítulo V – Las negociaciones a partir del día 02 de abril de 1982 (1)

La última etapa de la gestión Haig

362. Debido al giro adoptado por la situación en los últimos días, la República Argentina, por nota presentada el 19-ABR-82 a las 16,40 horas de Washington, hizo la denuncia formal de la agresión británica, materializada por la aproximación de su flota al territorio incluido dentro de los alcances del TIAR y solicitó la convocatoria de una reunión extraordinaria del Consejo de la OEA para los Artículos 6 y 13 del Tratado (Anexo V/35).

Las tratativas de nuestro país ante la OEA, tendientes a la aplicación de algunas previsiones contenidas en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), fueron ilustrativas en cuanto a la solidaridad latinoamericana y al comportamiento de los organismos americanos y el futuro de las relaciones hemisféricas. Sin embargo, en modo alguno resultan de valor sustancial para el tema que preocupa este Capítulo.

(1)En uno de sus comentarios, Haig reconoció que la Sra. Thatcher le pidió el retiro de las fuerzas y el restablecimiento de la presencia británica, como requisitos previos para comenzar a negociar.

363. El mismo día 19-ABR, el Canciller recibió una carta del Gral. Haig en la que hacía referencia al documento entregado antes de su partida, (Anexo V/36), indicando que, pese a que la posición argentina oficial le había sido entregada en dicho documento, decidía no tomar el párrafo 8 como parte de la misma.

En la madrugada del 20 de abril, el Canciller recibió un nuevo mensaje de Haig en el que le informaba, extraoficialmente, la primera reacción británica ante la propuesta argentina.

Esta impresión, que sería ratificada cuando se contara con mayores elementos de juicio, indicaba:

a. Desagrado por los términos de desmilitarización de la zona.

b. Desagrado por el tema de soberanía y por la aparente inclinación del Secretario de Estado hacia Argentina.

c. Desagrado fundamentalmente, porque los deseos de los isleños no estaban protegidos (Anexo V/37).

364. El 20 de abril se reunió el COMIL, adoptándose la decisión de continuar con las negociaciones, tratando de lograr una solución pacífica. Esta solución debía contener claramente, el gobierno Argentino en las Islas o establecer que la soberanía pertenecía a nuestro país. Se labró el acta 15 «M»/ 82 (Anexo V/38).

También el Canciller hizo referencia a varios aspectos relacionados con la situación político internacional.

Se fijaron, además, algunos caminos de alternativa para las negociaciones (Anexo V/39)

Se estableció la confección y distribución de un documento informativo en el cual se incluían todos los aspectos actuados hasta la fecha (Anexo V/40).

El Canciller, mientras tanto, instruyó al Embajador Tackacs para que informara al Gral. Haig sobre la imposibilidad argentina de cambiar el párrafo 8 del Proyecto que oportunamente le fuera presentado.

365. El 21 de Abril, en horas de la mañana, el Secretario se comunicó con el Canciller (Anexo V/41).

El tema central de este llamado era informar sobre la inmediata llegada a Washington del señor Pym, quien llevaría con él las ideas británicas respecto de la propuesta argentina.

El Gral. Haig evidenció una actitud algo más optimista para el curso futuro de las negociaciones, ofreciéndose para hacer todo lo posible y, si fuese necesario, viajar nuevamente a Buenos Aires. Solicitó que el Presidente Galtieri estuviese informado sobre este último ofrecimiento. Además, manifestó su preocupación respecto del escaso tiempo disponible.

El Canciller le informó que el Embajador Takacs le entregaría un informe sintético de la posición argentina y de las metas aspiradas.

A su vez, recalcó la voluntad de continuar las negociaciones.

366. El 21 de abril, el Canciller recibió una carta del Secretario de Estado (Anexo V/42) en la que señalaba, como puntos principales, los siguientes:

a. El señor Pym viajaría a Washington, lo que le hacía suponer que la propuesta argentina no había sido rechazada.

b. Consideraba que sería inevitable introducir algunas modificaciones más en la propuesta argentina.

Algunas declaraciones vertidas por el señor Pym a la prensa desvirtuaban, en parte, los conceptos contenidos en la carta de Haig (Anexo V/43).

367. Ese mismo día, el Canciller argentino envió una nota de contestación al Gral. Haig (Anexo V/44).

Sus aspectos principales eran:

a. Agradecer las gestiones y la preocupación del Secretario de Estado por el mantenimiento de la paz.

b. Establecer que, para Argentina, independientemente de los términos que expresaba el acuerdo a concretar, la «conditio sine qua non» debía ser el término de las negociaciones al 31-DIC y la seguridad, a esa fecha, del reconocimiento de su soberanía sobre las Islas.

Con esta nueva variante, nuestro país flexibilizaba su posición dentro de las partes indicadas por el Gral. Haig, en el sentido de que a Gran Bretaña le interesaba más el Gobierno de la Isla que su soberanía. Es decir, se podía llegar a retirar el párrafo 8, de características negativas para las supuestas pretensiones británicas, a cambio del otorgamiento de garantías concretas sobre el reconocimiento de la soberanía argentina en las Islas.

Este documento fue entregado al Secretario de Estado por el Embajador Takacs, quien recibió indicaciones del Canciller respecto del tratamiento a otorgar a su contenido en la conversación con Haig.

368. El 21 de abril se recibió la contestación del Secretario de Estado a la nota enviada por el Canciller a través de un cablegrama cursado por el Embajador Takacs, quien lo había entregado personalmente. La carta de contestación del Secretario de Estado de incluye como Anexo V/45.

369. El 22 de abril el Canciller se comunicó con el Embajador Takacs y lo instruyó con referencia a la contestación a la nota de Haig. (Anexo V/46).

El Canciller indicó:

a. Con respecto a la flexibilidad para describir el concepto de soberanía, debía orientarse según los términos contenidos en carta que le fuera entregada el 21 de abril.

b. Con respecto a la continuación de su gestión, le enviaba su agradecimiento.

c. Con respecto al envío de las primeras noticias sobre la posición británica, quedaba a la espera.

d. Con respecto a una posible reunión con el General Haig, ésta podía ser posible, si es que se producían avances que justificaran las conversaciones.

e. Con respecto a la convicción el Gral. Haig de que los británicos podían iniciar las hostilidades, se manifestaba sorpresa por dicha afirmación, indicando que su eventual ocurrencia alteraría los términos de la negociación.

370. El 23 de abril, y al término del segundo día de conversaciones con el señor Pym, el Secretario Haig informó al Canciller respecto del avance de la negociación. En ese informe expresaba QUE LA PROPUESTA ARGENTINA NO HABÍA SIDO ACEPTADA POR LOS BRITÁNICOS.

Agregaba que se había hecho un gran esfuerzo y QUE ESPERABA CONTAR CON UN NUEVO TEXTO ARGENTINO para su futuro encuentro del 25 de abril. (Anexo V/47).

371. Mientras tanto, la prensa de EE.UU. informaba respecto de la gestión de Haig, la posición norteamericana y el contenido esencial de la postura británica. (Anexo V/48).

372. El 23 de abril, Gran Bretaña puso en vigencia la ampliación de la zona de exclusión a toda nave o aeronave que se acercara a la Fuerza de Tareas británica.

Argentina, por nota S/14998 del 24 de abril, elevó su protesta formal ante la medida (Anexo V/49).

373. Otra nota, la S/14999 del 25 de abril, denunció la agresión británica en las Islas Georgias del Sur. (Anexo V/50).

374. En las primeras horas del 25 de abril, los británicos atacaron Georgias y la guarnición argentina se rindió. Ese mismo día llegó a Washington el Canciller argentino. Personal del Departamento de Estado que lo aguardaba en el aeropuerto, le adelantó que el General Haig deseaba verlo para entregarle una proposición simultánea de EE.UU. a la Argentina y a Gran Bretaña. Costa Méndez consultó telefónicamente con el Presidente Galtieri y se resolvió que no debía entrevistarse con Haig. Este último llamó por teléfono al Canciller argentino, deploró la negativa y dijo tener lista la propuesta del Presidente Reagan para evitar una tragedia. (Informe de los ex Comandantes).

375. A las 18.45, se produjo un llamado telefónico del General Haig (Anexo V/52).

Los aspectos importantes que merecen destacarse son:

a. La gestión de asistencia sería asumida por el Presidente Reagan.

b. Existía una propuesta de Reagan para ser sometida a las partes.

c. Requería que la audiencia con el Dr. Costa Méndez no se diera por cancelada, sino por postergada.

d. Solicitaba que el Canciller lo llamase al día siguiente, pues se preveía acciones mayores.

e. Preguntaba si el Canciller, en reunión con periodistas, haría referencia al Gobierno de EE.UU.

376. El día 25 de abril, Argentina declaró totalmente terminadas las negociaciones con Gran Bretaña, pero no la intervención de EE.UU. en la búsqueda de una posible solución de la crisis de Malvinas.

Esta manifestación, expresada por el Canciller y tácitamente incluida en la nota S/14959 presentada ante el Consejo de Seguridad, sirvió, además, como argumento a la posición británica, en el sentido de que nuestro país rehuía la búsqueda de una solución negociada y pacífica.

377. El 26 de abril, Gran Bretaña presenta ante el Consejo de Seguridad la nota S/15002, en la que establecía las razones que la habían llevado a la reocupación de Georgias (Anexo V/53).

378. Ese mismo día se inició la XX reunión de la OEA. El Dr. Costa Méndez pronunció un encendido alegato, en el cual, entre otros conceptos, expresó: «la bandera argentina, bandera americana, no será arriada mientras corra una gota de sangre por las venas del último soldado argentino que defiende las Islas Malvinas».

379. El discurso produjo un gran efecto en la Asamblea, pero su tono bélico y emocional comprometió nuestra posición y estrechó peligrosamente el camino para una negociación razonable.

380. A las 22.15 horas, el Gral. Iglesias, integrante de la misión Argentina, se comunicó telefónicamente con el Presidente Galtieri y le informó sobre las intensas gestiones de ese día que incluían una reunión de Haig con Costa Méndez (Anexo V/54).

381. El General Haig, en su alocución, manifestó el absoluto respeto de EE.UU. hacia la vigencia del derecho internacional, y su negativa a convalidar cambios sustentados en el uso de la fuerza. Asimismo, expresó la amistad de su gobierno hacia ambas partes y el hecho de que el gobierno británico era su mayor aliado y deseaba una solución pacífica.

382. Mientras tanto, Cuba gestionaba el apoyo del Movimiento de los No Alineados. (Anexo V/56).

383. El 27 de abril, simultáneamente en Buenos Aires y Washington, el COMIL y el Canciller recibieron UNA COPIA DEL DOCUMENTO ELABORADO POR EE.UU. (Anexo V/57). Ver copia al final de este Capítulo. Este documento constaba de tres apartados principales:

a. Memorándum de acuerdo (Anexo V/58).

b. Protocolo por el que se constituía a la autoridad especial interina en virtud del memorándum de acuerdo (Anexo V/59).

c. Carta de aceptación de la función de verificación (Anexo V/60).

Estos documentos estaban acompañados por una aclaración del Secretario de Estado, concediendo a Argentina un plazo hasta la medianoche del día 27 de abril para contestar los mismos.

384. Inmediatamente, el Gobierno Argentino se dedicó al análisis detallado del Proyecto presentado por EE.UU. (Anexo V/61).

385. En horas de la tarde, dicho análisis quedó concluido y definidas las diferencias fundamentales con el proyecto argentino del 19 de abril (Anexo V/61).

Frecuentes consultas con el Ministro de Relaciones Exteriores permitieron conocer la opinión del equipo que, simultáneamente, realizaba tareas similares en Washington. (Anexo V/62).

386. A las 20.30 horas, el Presidente de la Nación tuvo en su poder los comentarios de ambos equipos de trabajo, y se reunió el COMIL para decidir las medidas a adoptar respecto de este documento.

Luego de evaluar las conclusiones alcanzadas, y debido a la complejidad de los temas tratados, se resolvió no acepar la propuesta en el término de tiempo impuesto, recomendándosele al Canciller algunas ideas que, como guía, debía utilizar en las oportunidades que éste juzgara convenientes.

387. En las últimas horas del 27 de abril, el Secretario General de las Naciones Unidas remitió un documento ofreciendo la presencia de UN para verificar el retiro de las fuerzas, arreglos administrativos, administración temporal y presencia de civiles y militares de UN. Similares comunicados habían sido entregados a Gran Bretaña y EE.UU.

388. El día 28 de abril, por nota S/15-008, el Presidente de la Vigésima Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, Estanislao Valdez Otero, hizo saber al Presidente del Consejo de Seguridad que la Reunión había emitido la Resolución I, cuyo texto llevaba a conocimiento del alto organismo (Anexo V/63).

389. El Reino Unido, mientras tanto, dirigió al Consejo de Seguridad las notas S/15005 y S/15007 en las que, respectivamente, amplió los alcances de la zona de exclusión a cualquier nave o aeronave que actuara en apoyo de la ocupación argentina de las islas, y defendió su posición ante las declaraciones del Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados, de fecha 26 de abril.

390.También ese día (28 de abril), el Secretario de Estado y el Canciller se reunieron en el Departamento de Estado (Washington) por espacio de 1 hora 45 minutos. La síntesis de la conversación se incluye como Anexo V/64.

Independientemente de la anexión de la mencionada síntesis, resulta de gran importancia destacar el contenido fundamental de las manifestaciones del Gral. Haig, por cuanto señala una postura que podríamos definir como concluyente respecto de la posición asumida por EE.UU.

Los lineamientos sobre lo cuales se apoyó dicha posición son los siguientes:

a. Argentina, a través de UN, sólo obtendría malas alianzas.

b. Contrariamente al comentario recogido en sus visitas a Buenos Aires, Gran Bretaña estaba dispuesta a atacar. Si no había negociación inminente, Argentina iría a la guerra.

c. Si hubiese guerra, Gran Bretaña, EE.UU. y la OTAN y el Mundo Occidental harían una presión tal, que el gobierno argentino caería.

d. El gobierno británico había mostrado desagrado ante el documento pero creía que lo aceptaran si así lo hacía Argentina.

e. Consideraba que el documento señalaba un cambio fundamental en el Status de las islas, pero que otro lenguaje significaría prejuzgar, cosa que EE.UU. no podía apoyar.

f. En caso de guerra, EE.UU. debería apoyar rápida y sólidamente a Gran Bretaña.

g. Todo se resumía en una cuestión de confianza. Gran Bretaña no podía volver a enfrentar una crisis como la actual.

h. Si había guerra, EE.UU. debería culpar a alguno de los dos países de haberla provocado.

i. El Presidente Reagan podría dar ciertas seguridades respecto de la negociación pero estaba impedido de garantizar el resultado final, puesto que, de hacerlo, no sobreviviría políticamente.

391. El día 29 de abril, el Reino Unido y Argentina cursaron, respectivamente, las notas S/15010 y S15014. Mediante la primera, se formulaban objeciones a la Resolución I de la Reunión de Consulta de la OEA; por la segunda, se hacían advertencias contrarias al establecimiento de una zona de exclusión total en la zona de Malvinas.

392. En la mañana del 29 de abril, el Embajador Takacs hizo entrega al Subsecretario Enders de la contestación oficial de la República Argentina a la última propuesta de EE.UU. (la que fue entregada el 27 de abril). (Anexo V/65).

393. Mientras tanto, el Agregado Militar Argentino en Washington mantuvo contacto telefónico con Cancillería, en relación con las primeras impresiones recogidas respecto de la carta presentada al Secretario de Estado, durante la mañana.

Los comentarios recibidos del Sr. Enders indicaban que la carta argentina significaba el virtual rechazo e la propuesta y que, por la tarde saldría un comunicado de EE.UU. en el que establecía su decisión de cesar su asistencia en el conflicto. Posiblemente, el Senado pediría la adopción de sanciones contra Argentina.

394. Recibida la carta del Canciller en el Departamento de Estado, se produjo la inmediata respuesta. (Anexo V/66).

En su carta, el General Haig señalaba los siguientes aspectos fundamentales:

a. Lamentaba que Argentina no estuviera aún dispuesta a aceptar la propuesta.

b. Comprendía la frustración argentina después de tantos años de estériles negociaciones.

c. Destacaba que una solución aceptable no podía contemplar las exigencias básicas de las partes, por lo menos inicialmente.

d. Agradecía las expresiones relativas a su gestión, indicando que el interés de EE.UU. lo llevaba a prevenir cualquier probabilidad de conflicto.

e. Las bases de negociación habían sido equitativas, la propuesta era justa y razonable y con resultados a largo plazo favorables para las partes.

f. EE.UU. quedaba a la espera del logro de una solución pacífica, a la que comprometía sus esfuerzos.
EN ESTE PUNTO SE PRODUCE UN CAMBIO DE TONO E EL CONTENIDO DE LA CARTA.

g. EE.UU. dejaba en claro que no apoyaba el uso de la fuerza e indicaba que era Argentina la que había precipitado la crisis.

h. El Secretario haría, al día siguiente (30-ABR), una declaración de prensa en la que explicaría:

1) Las gestiones de EE.UU. para la solución el conflicto.

2) La errónea decisión del gobierno argentino al no aceptar la propuesta.

3) Las razones por las cuales EE.UU. había tenido esperanzas en el sentido de que la propuesta podría haber sido considerada por Gran Bretaña.

4) Los pasos a seguir (sanciones), en los campos económico y militar.

i. Otras medidas a adoptar por EE.UU. serían:

1) Consejo que se daría a los ciudadanos americanos de no viajar a Argentina debido a las represalias de las que podían ser objeto. Amenaza sobre la reacción que tomaría EE.UU., si eso se produjera.

2) Se consideraría la aplicación de otras medidas más impactantes, cuya efectivización se llevaría acabo en caso de que las relaciones se deterioraran aún más.

j. Anticipaba el infortunio que vendría y manifestaba su predisposición para intervenir en una solución diplomática.

395. El 30 de abril, tanto Gran Bretaña como Argentina hicieron varias presentaciones formales, en notas dirigidas al Presidente del Consejo de Seguridad, expresando su posición ante las diferentes medidas adoptadas por el oponente.

396. Cerca del mediodía, de acuerdo con lo anticipado, el Secretario de Estado emitió una declaración de prensa detallando la gestión del Gobierno de EE.UU. en el conflicto.

La referida declaración resultó de extraordinaria importancia por cuanto refleja, claramente, los verdaderos alcances de la posición negociadora de EE.UU. y contribuye a la emisión de las conclusiones de esta Comisión referidas a la gestión Haig.

El texto se incluye como Anexo V/67.

Los aspectos principales contenidos en la misma son:

a. CON RESPECTO A LOS MOTIVOS DE EE.UU. PARA INTERVENIR.

1) El peligro potencial que representaba un conflicto en el Atlántico Sur.

2) El convencimiento norteamericano con respecto del derecho internacional y de la solución pacífica de las controversias.

3) Los problemas creados en torno a la solidaridad hemisférica, en momentos en que los adversarios ideológicos buscaban obtener posiciones de influencia en el Continente Americano.

4) La confianza expresada por xxxx con respecto a la intervención de EE.UU.

5) El requerimiento de los gobiernos de los dos países, uno de los cuales era su más cercano aliado.

b. CON RESPECTO A LA PROPUESTA DE EE.UU.

1) El Secretario de Estado no mencionó los antecedentes de la propuesta formulada por su Gobierno el día 27 de abril.

Es decir, no hizo ninguna referencia a las posiciones de las partes durante las conversaciones mantenidas en ambas capitales, excepto señalar que la idea sostenida era la de tratar de clarificar las posturas, sin tomar posición respecto de los méritos de las mismas.

Solamente señaló que la propuesta americana surgió «ante la perspectiva de llegar a hostilidades más intensas».

2) Afirmó que la propuesta de su gobierno «representaba nuestra mejor estimación de lo que las dos partes podrían razonablemente aceptar».

3) Indicó que el contenido esencial de la misma, comprendía: cese de hostilidades; retiro de las fuerzas de ambos países; fin de las sanciones; establecimiento de un gobierno interino (EE.UU.- Gran Bretaña-Argentina) para mantener el acuerdo continuación de la tradicional administración local, con participación argentina; procedimientos para encarar la cooperación y el desarrollo de las Islas y el establecimiento de bases para las negociaciones finales, TOMANDO EN CUENTA LOS INTERESES DE AMBAS PARTES Y EL DESEO DE LOS HABITANTES.

4) Señaló que EE.UU. tuvo razones para esperar que Gran Bretaña consideraría un ajuste a la propuesta (esto significa que posiblemente la propuesta definitiva hubiese sido más dura luego de introducidos los «ajustes» británicos).

5) Argentina informó que no podría aceptar la propuesta (lo cual no se ajusta estrictamente a la verdad).

c. CON RESPECTO A LA POSICIÓN DE LAS PARTES.

1) ARGENTINA

– Requería que la propuesta asegurara su eventual soberanía o un papel inmediato en el gobierno de las islas que la condujera a ella (esto era considerado por EE.UU. como un prejuicio acerca del resultado).

2) GRAN BRETAÑA

– Afirmaba la necesidad de respetar los puntos de vista (en realidad, los deseos de los isleños).

3) EE.UU.

– Se abstendría de tomar medidas en respuesta a la toma de las Islas por Argentina, debido a que las mismas podrían haber interferido en su gestión para la búsqueda de la paz.

– Gran Bretaña mostraba una completa comprensión ante esta posición (lo cual no era cierto, ya que Gran Bretaña exigía, desde el principio una franca posición de apoyo por parte de EE.UU.).

d. CON RESPECTO AL FRACASO DE LA PROPUESTA

1) EE.UU. debía adoptar pasos concretos para señalar que NO PODÍA NI PODRÍA PERDONAR EL USO DE LA FUERZA ILEGAL PARA DIRIMIR DISPUTAS.

2) El Presidente Reagan ordenaba:

– La supresión de toda exportación militar a Argentina.

– El impuesto de certificación de elegibilidad argentina para las ventas militares.

– La suspensión de nuevos créditos bancarios de exportación-importación y garantía.

– La suspensión de garantías de créditos.

– La respuesta positiva a los requerimientos de materiales para las fuerzas británicas.

e. CON RESPECTO AL FUTURO DEL CONFLICTO

1) La política de EE.UU. continuaría siendo guiada de acuerdo a derecho.

2) El deseo era el de facilitar un arreglo favorable y temprano.

3) EE.UU. continuaba dispuesto a asistir a las partes.

4) EL ÉXITO MILITAR NO GARANTIZABA LA SOLUCIÓN DEFINITIVA DEL PROBLEMA. ESTA LLEGARÍA POR MEDIO DE UNA NEGOCIACIÓN ACEPTABLE DE LAS PARTES.

397. El mismo día 30 de Abril, el General Haig, en nota dirigida al Secretario General de la OEA (Anexo V/68), reiteró los términos de la declaración de prensa formulada por su gobierno y expresó su preocupación por la necesidad de insistir en la búsqueda de una solución pacífica del conflicto.

398. A las 18.00 horas del día 30 de abril, en Buenos Aires, el COMIL decidió emitir una Declaración en la que, para conocimiento de la opinión pública, expresaba la posición argentina ante la gestión desarrollada por el Gobierno de EE.UU., a través del Secretario de Estado (Anexo V/69).

399. El Canciller argentino, antes de iniciar su regreso al país desde la ciudad de New York, declaró a la prensa internacional su decepción ante la posición asumida por EE.UU., desconociendo lo resuelto por la OEA; expresó la constante voluntad negociadora argentina y ENFATIZÓ EL HECHO DE QUE ARGENTINA NO RECHAZABA LA PROPUESTA NORTEAMERICANA, SINO QUE SOLAMENTE HABÍA FORMULADO ALGUNAS OBSERVACIONES.

Posteriormente, el 2 de Mayo, la Cancillería presentó una enérgica nota de protesta respecto de las declaraciones del General Haig del 29 de Abril (Anexo V/70).

400. Finalizaba, de esta manera, el tratamiento de todas las cuestiones de importancia relacionadas con lo que había dado en llamarse «la gestión Haig». A continuación, esta Comisión formulará sus conclusiones fundamentales.

Para poder extraer conclusiones valederas respecto de la actitud asumida por el Gobierno Argentino durante la indicada gestión, resulta necesario puntualizar algunos aspectos referidos a las posiciones británicas y norteamericanas que guardan relación con la misma.

La Comisión ha dividido el desarrollo de la gestión Haig en etapas, dentro de las cuales señalará brevemente el comportamiento de los interesados.

a. PRIMERA ETAPA, que se desarrolla desde la iniciación del conflicto hasta la designación del General Haig.

1) GRAN BRETAÑA

– Realizó la primera contraofensiva invocando los principios del derecho internacional y logró que el Consejo de Seguridad adoptara la Resolución 502.

– La poco estabilizada situación del gobierno conservador, más la inmediata reacción de su oposición, hicieron poco probable encontrar una disposición complaciente a retrotraer sus exigencias de alcanzar el objetivo fijado.

– Una solución poco satisfactoria para Gran Bretaña hubiera podido significar, muy probablemente, la caía del gobierno.

CONCLUSIÓN

Con el apoyo del derecho y de la opinión internacional de los estados con mayor peso político y económico del mundo occidental y con una situación interna que otorgaba al Gobierno escaso margen de flexibilidad, Gran Bretaña encaró esta etapa de las negociaciones con una posición rígida que puede sintetizarse en su aspiración de retornar al Status previo al 2 de abril como condición para iniciar cualquier negociación.

2) EE.UU.

– Asumió su rol de potencia hegemónica e inició sus esfuerzos para evitar un conflicto que alteraría el orden en el Continente Americano, sumándose a otras circunstancias conflictivas que se vivían en el mismo.

– Contó, para ello con el expreso pedido de su principal aliado y con la aceptación de las partes.

– Supo de la firme determinación británica.

– Representó un interés superior a cualquier otro tipo de consideración, la preservación del Gobierno Conservador, por todas sus implicaciones en el ámbito de la NATO.

– Condenó oficialmente la posición argentina (Resolución 502). Los principios que sustentaba internacionalmente eran los que en esa oportunidad invocaba Gran Bretaña.

– Descartó la superioridad militar británica.

– Evitó un compromiso mayor al rechazar la realización de una gestión de buenos oficios o una mediación,.

CONCLUSIÓN

Se prestó a iniciar su gestión negociadora con el convencimiento de que las máximas aspiraciones de cada una de las partes deberían resignarse para el logro de una solución. Argentina era la parte que debería ceder más.

3) ARGENTINA

– Consideró expresamente esta participación de EE.UU., para adoptar la resolución de ocupar las Islas.

– EE.UU. se interpondría ante cualquier intento militar británico destinado a recuperar las Islas.

CONCLUSIÓN

Se concretaron exactamente las previsiones argentinas respecto de la actitud que asumiría EE.UU.

b. SEGUNDA ETAPA, que se inició con el viaje de Haig a Londres, el 7 de abril, y finalizó con su regreso desde Buenos Aires hacia Washington, el 19 de abril, siendo portador del Proyecto Argentino.

1.GRAN BRETAÑA

– Logró, basada en acuerdos previos, la utilización de la base militar de EE.UU. en la Isla Ascensión.

– Realizó el movimiento de la masa de la Fuerza de Tareas hasta la mencionada isla.

– Dispuso que el día 16 de abril la Task Force partiera desde la Isla Ascensión hacia el Atlántico Sur, oportunidad en que el General Haig se encontraba en Buenos Aires.

– Sostuvo que buscaba una solución pacífica y negociada, pero aclaró que en modo alguno descartaba el empleo de los medios militares para recuperar las islas.

– Insistió reiteradamente en que el sustento de su postura y de su actitud estaba dado por la Resolución 502. El incumplimiento de la misma por Argentina la autorizaba a hacer uso del derecho de legítima defensa.

CONCLUSIÓN

Durante todo este período incrementó la solidez de su posición interna y externa, ubicaba sus medios militares en condiciones de realiza operaciones y mantuvo, con respecto a la negociación encarada por Haig, sus requisitos al volver al Status previo de abril, antes de iniciar las conversaciones con Argentina.

2) EE.UU.

– El General Haig realizó dos viajes a cada capital. El viaje inicial lo realizó a Londres.

– En sus dos visitas a Buenos Aires nunca trajo ningún documento que estableciese, real y concretamente, cuál era la posición oficial británica respecto de su gestión.

– El General Haig sólo se limitó a manifestar los aspectos que, según su opinión, los británicos podrían llegar a aceptar.

– El Secretario de Estado reclamó confianza en la actitud que, con posterioridad, mantendría EE.UU., pero indicó que no podía dar garantía efectiva de ella.

CONCLUSIÓN

Se vio materializado el interés de EE.UU. para no perder su rol protagónico como potencia hegemónica, inclusive tratando de impedir que la cuestión fuese elevada a otros organismos.

Todo hacía suponer que el Secretario de Estado confrontaba la inamovible posición británica con la postura argentina, tratando de que ésta última cediese todo lo necesario.

3) ARGENTINA

– A lo largo de este período flexibilizó su postura inicial.

– Nunca llegó a saber, a través el General Haig, hasta qué punto Gran Bretaña estaba dispuesta a disminuir sus exigencias iniciales.

– La opinión pública interna estaba enfervorizada por los acontecimientos, por lo que una claudicación podría resultar sumamente perjudicial para la estabilidad del gobierno.

– Argentina preparó un documento en el que se estableció, concretamente, su postura de máxima flexibilidad. Este fue entregado el 19 de abril al General Haig.

CONCLUSIÓN

Esta última propuesta argentina, por su contenido, contrariaba seriamente la posición británica (posición por la que estaba aparentemente dispuesta a luchar) y no alcanzaba los límites hasta los cuales EE.UU. podía presionar al Gobierno de Gran Bretaña para obligarlo a aceptarla.

c. TERCERA ETAPA, que corresponde a las tratativas de la propuesta presentada por EE.UU. a ambas partes.

1) GRAN BRETAÑA

CONCLUSIÓN

Las manifestaciones británicas respecto de esa propuesta fueron difusas. Aparentemente no habrían sido del agrado del Gobierno de Gran Bretaña. No hubo respuesta oficial al respecto.

Se apreció que, de haber aceptado Argentina, los británicos hubiesen presionado para introducir algunas modificaciones, pero no la habrían rechazado puesto que hubiesen perdido posiciones.

2) EE.UU.

– Debió enfrentar la convocatoria del TIAR.

– Mantuvo vigente su intención de encontrar una solución negociada.

– Esta propuesta jugó contra el tiempo. Aceptó solamente observaciones de detalle, que debieron ser formuladas rápidamente por Argentina.

– Estableció la posición definitiva de EE.UU. Su rechazo significó el apoyo norteamericano a Gran Bretaña y la sanción de Argentina.

– Argentina no logró que el General Haig le expusiera en forma concreta, a través de un documento, los lineamientos básicos de la posición británica.

– Por su parte, Argentina manifestó una gran flexibilidad a lo largo de las negociaciones.

La posición con que iniciara esta gestión negociadora fe modificándose, sucesivamente, a través de los diferentes requerimientos formulados por el Secretario de Estado, hasta llegar al Proyecto del 19 de abril que, sin ser definitivo, fue ejemplo de las máximas concesiones a las cuales estaba dispuesta.

– Debe destacarse que Argentina negoció bajo la constante presión e la acción militar de Gran Bretaña. A esta presión se sumaron algunos comentarios poco contemplativos del Gral. Haig, en el sentido de que el tiempo se acababa, que Gran Bretaña rechazaría la propuesta y se iría a la guerra, que regresaría a Washington porque se habían agotado las posibilidades, etc., lo cual, evidentemente, no contribuyó a crear el clima adecuado que las circunstancias requerían.

– Los comentarios de la prensa de EE.UU., y las declaraciones de ciertas autoridades norteamericanas propiciadoras de una toma de posición de EE.UU. a favor de Gran Bretaña, tampoco aportaron apoyo a la imagen de absoluta imparcialidad que hubiese requerido todo lo relativo a esta negociación.

– Justo es decir que, para quien debía adoptar decisiones tremendamente significativas basadas sobre la confianza en una gestión futura del mediador, en nada resultó favorable esta supuesta parcialidad que se mostraba.

– Una posible sobreestimación de nuestras reales posibilidades militares, sumadas al éxito de diplomáticos manifiestos (si bien en foros no significativos como la OEA), pudieron haber llevado a la conducción argentina a especular sobre la posibilidad de obtención de resultados definitivos superiores a los estipulados en la propuesta de EE.UU.

– El sentimiento triunfalista extendido en la población, alentado en más de una oportunidad por las propias autoridades, hizo que la gestión diplomática de los negociadores argentinos se viera influenciada por el temor de defraudar las expectativas.

CONCLUSIONES

Esta propuesta, cuyos términos estaban por debajo de las aspiraciones argentinas, se complementaría con la gestión que EE.UU. podría realizar en el futuro. Esto último requería un alto grado de confianza por parte de Argentina en el Gobierno norteamericano, ya que éste, por costo político, no podía garantizarle los resultados.

3) ARGENTINA

– La propuesta norteamericana no alcanzaba a satisfacer las mínimas aspiraciones nacionales.

– El documento tenía un alto contenido de riesgo.

– Si bien Argentina mantendría una presencia en las Islas, ésta no sería, en modo alguno, decisoria.

– Gran Bretaña, de proponérselo, encontraría justificativos suficientes para prolongar indeterminadamente las negociaciones.

– EE.UU. SE COMPROMETÍA A ORIENTAR LA ACCIÓN FUTURA DE MODO QUE LAS ASPIRACIONES ARGENTINAS SE VIERAN SATISFECHAS. POR CUESTIONES POLÍTICAS, ESTE COMPROMISO NO PODÍA FORMALIZARSE POR ESCRITO.

– La Resolución de la Reunión de Consulta de Cancilleres Americanos había respaldado la posición argentina, lo cual contribuyó a exaltar el fervor patriótico argentino.

– No se habían producido hechos de armas significativos (Excepto Georgias).

– La propuesta establecía un precedente favorable al incluir las islas Georgias y Sandwich del Sur.

CONCLUSIONES

Se incluyen, a continuación, las conclusiones de toda la gestión respecto de Argentina, por cuanto esta tercera etapa, dedicada a la propuesta norteamericana, resulta el corolario de toda gestión negociadora encarada por el Secretario de Estado.

– Al haber considerado como factor fundamental en su decisión de ocupar las islas, la intervención de EE.UU. para el logro de una solución de conflicto, que seguramente se generaría, ello implicaba supeditarse a la propuesta de negociación que este país podría formular.

– No aceptarla, significaba afrontar la respuesta británica, respuesta que el Gobierno argentino había dado por cierta.

– Además, el conflicto que presupondría la no aceptación, colocaría a EE.UU. al lado de Gran Bretaña, de acuerdo con lo que había sido oportunamente anticipado.

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