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El vicegobernador marcó límites a Weretilneck."Las decisiones deben acordarse con el PJ

El vicegobernador, Carlos Peralta, delimitó el poder del gobernador Alberto Weretilneck. Dijo que «no hay decisión unilateral» para cualquier revisión del gabinete.

«Si hay desajuste y algún ministerio está fallando, hay que charlarlo y resolverlo en forma conjunta. No se pueden tomar decisiones en forma unilateral», manifestó el titular de la Legislatura, quien fue armador del equipo gubernamental y es referente del sector del desaparecido gobernador Carlos Soria.

Peralta multiplica su presencia en la provincia. Se entusiasma porque «la gente expresa confianza y acompañamiento al gobierno». Se autodefine como «la voz cantante del justicialismo» en la administración provincial, pero desestima la existencia de un «sector» de Soria. «Nosotros hemos llegado, si no hay respuesta a la gente, no hay sector interno que se sostenga», dice.

En diálogo con «Río Negro», el vicegobernador narró las peripecias de los municipios afectados por el temporal, destacando la reacción gubernamental. Aceptó que pueden existir demoras, pero «es propia del Estado y no de los funcionarios. Se corresponde con la burocracia de cada expediente».

–¿Cuál es el desafío actual del gobierno para el corto plazo?

–Resolver la situación económica de la provincia y la situación con los acreedores. El Estado no puede pagar 700 millones adeudados, que no generó esta gestión. Se reconocerá, pero hay que decirles a los acreedores que tendrán que esperar. Hay que bajar el déficit y poner más responsabilidad en la utilización de los recursos públicos.

–¿Y la ley de disponibilidad?

–Esa ley tenía varias aristas. Ordenar al Estado al conformar organigramas porque no existían. Verificar el último ingreso a planta para ver si se cumplieron con las leyes correspondientes porque algunos ex funcionarios (mencionó a Álvaro Larreguy) ingresaron sólo con el expediente iniciado. Y determinar los empleados vagos, que denuncian sus compañeros.

–Hay legisladores –como Roberto Vargas– que entienden que ciertas medidas, como esta ley, ya no pueden ejecutarse porque no está Soria. ¿Comparte esa idea?

–No… si algún legislador oficialista no puede cumplir lo que decía en campaña es problema de él, pero la gente votó lo que decía Soria. Decíamos que íbamos a cambiar la Justicia, terminar con la corrupción, con los ñoquis y los funcionarios vagos. Hay que cumplir con esas promesas que avalaron los rionegrinos con su voto, en forma rotunda.

–La muerte de Soria dejó a funcionarios y dirigentes desamparados, sin un referente. ¿Cree que el sector debe buscar alguna organicidad?

–Con Soria cuando se armó cada región se acordó con la dirigencia local y existía un compromiso muy grande porque sabían que él podía llevar adelante ese proyecto, junto con Alberto Weretilneck. Por eso hay una relación excelente con los intendentes y funcionarios para llevar adelante lo que él pretendía. Al sector –como se lo denomina– lo componen todos los representantes institucionales. Nosotros hemos llegado al gobierno y si no hay respuesta a la gente no hay sector interno que se sostenga.

–¿Cuál es su rol en este esquema?

–La voz cantante del justicialismo en el gobierno, porque tengo la máxima representación justicialista. Mi responsabilidad es grande: debe acompañar al gobernador al dar respuestas y marcar los errores.

–¿Tienen fluido diálogo, lo escucha el gobernador?

–Sí… Hablamos permanente y definimos cuestiones del Estado. Hay una buena relación con Alberto. Hoy no hay motivo para plantear nada distinto.

–Pero el gobernador advirtió que las internas del PJ deslucían los logros. ¿Esa apreciación no gustó en el partido?

–Hay cuestiones que no gustan pero si hay errores, hay que marcarlos. Pero no veo posicionamientos internos. Pueden existir diferencias de criterios de funcionarios. Pero existe una buena relación entre los chicos. El gabinete conformado por Soria es muy joven.

–¿Comparte el criterio que cualquier revisión y recambio en el gabinete es decisión del gobernador?

–No. Hay que charlarlo y resolver en conjunto. Si hay desajuste, hay un ministerio que está fallando, hay que sentarse con el ministro y marcarle el camino. Si no tiene capacidad de resolverlo y hay que cambiar algún funcionario, se tiene que hacer de común acuerdo con el justicialismo. No puede tomarse ninguna decisión en forma unilateral.

ADRIÁN PECOLLO adrianpecollo@rionegro.com.ar

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