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El vínculo que lleva a Río Colorado a estar en el libro del Indio Solari

Las memorias del Indio Solari, en su autobiografía “Recuerdos que mienten un poco”, en uno de sus capítulos describe las localidades de Choele Choel y Río Colorado

Es que las desgrabaciones de las memorias de su madre, lo llevan a escribir del valle medio, más específicamente de Choele Choele y Río Colorado, donde vivió su madre en su infancia, luego de que su padre deba dejarla al cuidado de sus padrinos. En el caso de Choele Choel, las memorias de Celina Estelita, relatan su vida, en el hotel de sus padrinos, ubicado en San Martín y Perito Moreno.

La madre de Carlos el “Indio” Solari, vivió su infancia en esta zona y ella recuerda que su padrino, con quien vivía, compró un hotel en Choele Choel y viajaron hasta esta localidad desde Río Colorado.

“Al otro día de llegar salí a caminar sola. Era la nena nueva. Me encontré con chicos de una familia judía, con los que me puse a jugar. Esa familia tenía una joyería, y cuando me llevaron al negocio vi un anillito y una cadena y me dije: Voy a comprar todo esto. ¡Y el hombre me lo dio! Cómo sería la ingenuidad, la confianza en el otro que había en esas épocas… Y me aparecí en el hotel de anillo y de cadena. Cuando me preguntaron de dónde los había sacado, respondí: Yo les dije que después iban a ir ustedes a pagar…”

“Cuando nos fuimos a vivir a Choele Choel, yo ya tendría unos 4 años. Era un pueblito, ocho o nueve casas de un lado y otro tanto del otro. La calle principal era un arenal, el Ford no podía pasar, sólo pasaban el Buick y el Hispano Suizo que tenía la estanciera de la zona. Otra estancia estaba en manos del coronel Belisle, que quizás la heredó de la Campaña del Desierto. Bah: “heredó”… (Ríe.)”

“Los Lehmann me llevaban de vacaciones. En esa época, cuando te portabas mal te contaban la leyenda del curita. Así te amenazaban: Ojo, que te va a venir a buscar el curita…. Decían que aparecía una sombra gigantesca con forma de cura y los perros se echaban a ladrar. Una vez me retaron y yo, sugestionada por ese asunto de la sombra, la vi pasar…”

“Cuando tenía 8 o 9 me metí a ayudar a una india de 120 años que había en el pueblo. Era un montoncito de huesos, la cubrían con un poncho. Yo la tomé como si fuera mi protegida, le llevaba comida, le lavaba la cara, la peinaba, pero ella no salía nunca de esa posición en cuclillas junto al fueguito. Vivía en una enramadita, una choza de jarillas. Me llevó cautiva el Rosas, contaba. ¡Pero decía siempre lo mismo! Me gustaba estar con ella, le había tomado cariño. Un día se enteró la prensa de que yo la cuidaba y terminó saliendo la historia en La Nueva Provincia de Bahía Blanca. Dos páginas le dedicaron, bajo el título: “La niñez en acción”.”

“Doña Mauricia, le decíamos. A su hijo le decíamos Mauricio también, y la nuera era la Mauricia…” se puede leer en el libro del Indio, en relación a la infancia de su madre en esta región de Río Negro.

A partir de estos relatos que el Indio obtuvo de grabar a su madre, es que el museo histórico regional de Choele Choel inició un trabajo que tuvo por objetivo confrontar esos recuerdos con el material documental que se halla en los archivos del Museo Histórico Regional de Choele Choel sobre la década 1910-1920 en Choele Choel y Río Colorado.  

Desde el museo ubicado en Choele Choel señalaron “El resultado es sorprendente, ya que el relato, que abre una ventana a la vida en los pueblos de la Patagonia en esos años desde la visión de una niña, guarda una notable coherencia con los registros bibliográficos y fotográficos.”

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