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Corcho, el pediatra de Río Colorado de las 24 horas. Una dolencia en su mano derecha lo obligó a retirarse.

(NOTI-RIO) Carlos “Corcho” González reconocido pediatra en la localidad y desde hace un par de año luego de su retiro “involuntario”, por una dolencia incurable en su mano derecha, aun sigue siendo recordado por el amor por su profesión, donde su gran corazón y responsabilidad superó al título de médico pediatra, que atendió a tres generaciones.

El vacío que dejó cuando cerró definitivamente las puertas de su consultorio, es difícil de llenar para un gran sector de la comunidad, que lo recuerda por estar disponible para atender a los pacientes, cualquiera sea el problema las 24 horas.

“Corcho” mientras estuvo activo, nunca se rigió por los horarios de atención al público, sabía qué hora habría pero nunca supo cuando terminaba. Incluso jamás tubo secretarias, porque consideraba que el tenia que tener el contacto directo con los papas que llegaban afligidos y preocupados y con los pequeños que muchas veces llegaban llorando de dolor.

Además siempre mantuvo el teléfono disponible en la mesita de luz al costado de la cama, al cual atendía sin titubear y mucho menos interrumpir el sueño para salir a media noche hasta algún centro de salud o al domicilio particular del enfermo.

Dentro de su particularidad, nunca interpuso la atención médica, al pago de la consulta, conocía también a las familias que aquellos que no podían afrontar el costo, no se los exigía, inclusive le pedía que volvieran para hacer el seguimiento del caso. “Como le iba a cobrar el arancel a alguien que yo sabía que no podía, si ese dinero lo podía destinar para comprar el remedio.” Reflexionó   

Incluso luego de su retiró, algunas familia continuaban consultándolo, personalmente o por teléfonos  pidiendo su visión del las dudas o de los dolores de los pequeños.

“Nací y me crie en Río Colorado, conozco a todos y es jodido decirle que no a alguien y mucho menos si era un bebe o un chico, que llega con 40 grados de fiebre o con algún dolor, que para saber si era algo superficial, lo tenía que revisar bien, porque si uno no lo revisa con seriedad muchas veces se te puede pasar algo que pude ser grave. Con tantos años de pediatra, no todo fue color de rozas, pase momentos duros, con hechos lamentables que te golpea y no se te olvidan mas.”

González nació en la localidad, con una familia entera activa dentro de la comunidad, estudió y cuando se fue a formarse en la medicina, siempre mantuvo el objetivo claro de volver para prestar su servicio a toda la ciudadanía de Río Colorado y La Adela.

“Yo podía haber seguido ejerciendo con la profesión, pero alguien me tendría que estar escribiendo, pero toda mi vida me maneje sin secretaria y sin turnos, eso me obligaba hacer cambios a los que seguramente no me iba adaptar.” Señaló Carlos que agrega “Es muy duro dejar todo de golpe, de atender 50 personas por día y de repente verte obligado a dejar todo, fue difícil adaptarme, que aun me cuesta. Además de tener mucho tiempo libre que sea difícil de llenar. El día se hace largo.”

Algunos registros señalan que mientras prestaba servicio en el hospital llegó atender más de treinta pacientes, además después la rutina varias veces a la semana era recorrer las salas de salud en los barrios donde el número de atención llegaba a superar las 40 atenciones. Hasta llegaba a traer en su vehículo pacientes a internarlos al hospital por su gravedad.

La “maldita” afección le hizo perder la sensibilidad de algunos dedos, con dolores en la mano que fueron tomando parte del cuerpo, que por momentos eran imposibles de sobrellevar. A pesar de los distintos estudios y tratamiento realizado en Bahía Blanca y en Buenos Aires, la recuperación fue imposible.” Hasta que se le diagnosticó síndrome de sudeck, que no tiene tratamiento de recuperación, solo rehabilitaciones parciales con kinesiologías, como para disminuir el mal.

Esa circunstancia le impide escribir, imposibilitando extender las recetas médicas, como redactar las notas.

Al momento de retirarse por el inconveniente de su mano derecha, con 71 años, de los cuales había cumplido 46 años como médico, de los cuales 42 años fueron como pediatra.

“Si no fuera por el problema de la mano yo no me hubiera retirado, porque es la carrera de mi vida y a la que me brinde por completo.”

Se recibió a los 24 años en La Plata e hizo casi cuatros de residencia de medicina general, para luego inclinarse a la pediatría, porque sitió que esa era la especialidad que más le gustó.

Regresó a Río Colorado en Julio en 1975 con 27 años, fue directamente a trabajar “full time” al hospital “José Cibanal”, con guardias pasivas, enmarcado en el recordado plan de salud que había instaurado el gobierno de Mario José Franco (Gobernador de la Provincia de Río Negro entre 1973 y 1976).

En julio de 2017 cuando se conoció la noticia del retiro de la actividad de Carlos González, un número importante de vecinos se auto convocaron frente a su domicilio, con pancartas y globos como forma de homenajearlo y agradecerle por su trayectoria y su gran corazón.

Hoy sus cuatros nietos pueden disfrutan del abuelo, los momentos que no tuvieron sus papas, Martin, Ana y Laura (hijos de Carlos) y Norma su esposa hoy puede programar los almuerzos o las cenas familiares que durante años le fueron imposibles de concretar.

Paradójicamente el mes de Julio fue el mes que lo recordará por su llegada a Río Colorado y el mismo mes el que lo vio retirarse.

16 comentarios sobre «Corcho, el pediatra de Río Colorado de las 24 horas. Una dolencia en su mano derecha lo obligó a retirarse.»

  1. Realmente te extraño Corcho!!! Pero también entiendo que fue tiempo de parar y disfrutar de otras cosas de la vida… espero que estés bien… todo lo mejor para vos!!! Gran persona!!

  2. Una eminwncia un profesional comprometido con su profesion un ser especial, fue muy triste lo de su problema que obligatoriamente dejo lo que el amaba, ademas un muy buen compañero.¡¡gracias por todo lo hizo por sus paciente!!!!

  3. Más que nuestro médico fue parte de la familia, una gran persona que jamás nos dijo no puedo hizo de su profesión un apostolado!!! Infinitamente agradecidos como familia. Gracias Doctor lo QUEREMOS muchísimo.

  4. Dr corcho Gonzalez desde Roca te saludo y te agradesco la atencion que tuvistes con mi hijo en su momento. Fuimos vecinos de tus abuelos. Recuerdo cuando te arrimabas a charlar con mi viejo, para nosotros eras una emlnencia. Disfruta. Un abrazo.

  5. Sin dudas una gran persona y pediatra muchas pero muchas gracias co
    rchito por haberme atendido a mis cuatro hijos y nietas, una de mis hija estaba estudiando la universidad venía y se hacia a atender con el gracias, por todo

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