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La guerra de los genéricos: mitos y realidades sobre los remedios segunda marca

El aumento del dólar tuvo una gran repercusión en las farmacias. Los laboratorios nacionales y extranjeros aumentaron los precios más del 15%. La caída del poder adquisitivo de los salarios como consecuencia de la fuerte devaluación, impulsa a las familias a buscar opciones económicas sin resignar calidad en todos los rubros de consumo. Así como ocurre con las marcas de alimentos, los farmacéuticos reciben cada vez más consultas sobre los remedios genéricos, (segundas marcas), los que significan un ahorro entre 15% y el 30%.

Sin embargo, hay muchas personas que no confían en que las segundas marcas sean las mismas drogas y calidad que una primera marca. Para desmentir los mitos que giran en torno a los genéricos, InfoVeloz habló con el secretario general del sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos, Marcelo Pereta.

Un medicamento genérico es bioequivalente a otro de marca. En palabras sencillas, es una versión con los mismos componentes químicos y el mismo efecto que el correspondiente de marca. «Son iguales, pero desde el gobierno no se los promueve y los laboratorios hacen lobby por las marcas caras para pagarles a médicos y maximizar ganancias», comentó Marcelo.

“Al principio el medicamento lo investigó y desarrolló una farmacéutica, y al patentarlo, solo ella puede venderlo. La diferencia de precios no se debe a una menor calidad sino que es simplemente por que no invierten en publicidad”, informó Marcelo. Pero en medicina las patentes suelen durar menos que en otras industrias. Lo más normal es que duren unos 10 años. Pasado ese tiempo, cualquier otra empresa puede crear su propio medicamento usando esa fórmula, creando así los medicamentos genéricos. Pero ojo, que aunque tengan el mismo efecto, no son iguales. Vamos a verlo en detalle.

  • Mismo principio activo: los componentes químicos y el efecto farmacéutico del genérico deben ser idénticos al del medicamento de marca.
  • Misma biodisponibilidad: Esta dato indica la velocidad de absorción en sangre, es decir, la eficacia del medicamento. Se acepta que el genérico sea hasta un 20% más lento a la hora se surtir efecto, como máximo. En otras palabras, si el de marca tarda 100 minutos en hacer efecto, el genérico debe tardar 120 minutos como máximo.
  • Mismo sistema de administración: aunque el genético puede tener diferente tamaño o color, debe suministrarse de igual manera que el oficial, ya sea en cápsulas, sobres, comprimidos, etc.

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