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El boom del cultivo de cebolla

(SUPLEMENTO ANIVERSARIO DIARIO RIO NEGRO)

A fines de la década del 90, con la fruticultura azotada por políticas desalentadoras de la producción y fenómenos climáticos que agudizaron la situación, hicieron su incursión tímidamente siete hectáreas de cebolla sembradas en Colonia El Gualicho.

De aquí en más la superficie de cebolla creció geométricamente, hasta alcanzar en el año 2002 las 1000 hectáreas. Superando ampliamente a la manzana que era cultivo de mayor importancia en el área.

La cebolla es, en volumen, la principal hortaliza exportada en nuestro país, representando el 34% de las ventas hortícolas al exterior, con un ingreso que varía entre los 30 y 35 millones de dólares (valor FOB).

El cultivo se realiza en todo el país. La zona Norte: (Santiago del Estero, Catamarca, Salta y Córdoba) representa el 13 % de la superficie cultivada; la zona Oeste (Mendoza y San Juan) el 31 % y la zona Sur: (Río Negro y Sur de Buenos Aires ) el 56 % restante. Esta última contribuye con un 85% de lo exportado.

Brasil es el principal comprador ya que entre el 72 y el 85% de lo exportado tiene ese destino.

El mercado interno es totalmente abastecido por la producción nacional y el consumo de esta hortaliza se ha mantenido estable.

En la campaña 2010-2011 la actividad generó, en el Área de Río Colorado, alrededor de 470 puestos de trabajo durante un lapso de seis meses, entre productores y personal temporario para los trabajos de campo y em-paque.

El ingreso bruto del sector del trabajo de la campaña pasada fue aproximadamente cinco millones de pesos, que se volcaron en la economía local participando sólo en un 30% el sector de la producción primaria.

Otro aporte igualmente importante, imposible de medir en términos contables, es la llegada de familias trabajadoras del NOA y de países limítrofes, promoviendo el desarrollo intercultural y poniendo en acción la capacidad de integración de la comunidad local.

Esta actividad, considerada un «monocultivo Brasil-dependiente», se ve envuelta en un clima de absoluta inestabilidad, afectada por variables externas totalmente ajenas al productor familiar, que posicionan a éste en un grado de vulnerabilidad extrema.

Dadas las características propias de esta actividad:

– monocultivo

– Brasil-dependencia y relación real-peso

– 60% de los costos agroquímicos en dólares

– alto costo de producción por hectárea

– demanda inelástica en el mercado interno.

– otras…

…se constituye en una necesidad y un gran desafío repensar qué rol y qué posicionamiento tiene el agricultor (considerando como tal al núcleo familiar en su conjunto) dentro de la cadena productiva.

Julio Klink Ingeniero agrónomo

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