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“Son muchos más críticos con nosotras, pero sabíamos en el mundo que nos metíamos”

En un país tan impredecible como el nuestro es difícil proyectar de acá a unos años (o días), en casi todos los ámbitos. 

   No obstante hay algo que podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, y es que las mujeres seguirán abriéndose caminos y ganándose un espacio en lugares de los que injustamente fueron marginadas  a lo largo de la historia.

   Uno de esos lugares es el fútbol, donde la Liga del Sur  le hizo un guiño a esa búsqueda de igualdad.

   Por primera vez en sus 111 años, un partido de Primera División de la entidad madre del fútbol local fue arbitrado por una cuaterna femenina.

   Antonella Tacchetti (27 años), Leticia Giménez (29), Johana Menéndez (20) y Jessica Barrio (27) -de la Asociación Bahiense de Arbitros- fueron las encargadas de impartir  justicia en el encuentro entre Tiro Federal y Comercial, en el Onofre Pirrone, correspondiente a la 14ª fecha de la Zona «B» del Clausura.

   «Una vez que llegás a tu casa, bajás la adrenalina, y estás un rato sola, ahí te empezás a dar cuenta de la dimensión y de cómo salió todo. Vamos a quedar en la historia de la Liga y de Bahía. Con el tiempo te vas dando cuenta de lo que nosotras  significamos, porque hoy hay chicas que están haciendo el curso y quieren llegar adonde estamos”, admitió Antonella.

   La jueza principal, también fue la primera mujer en dirigir un partido de la Liga, en mayo de 2018.

   “Hasta que caí un poco de todo lo que habíamos vivido no me pude dormir… en el jardín me recibieron como si fuera famosa (risas). Ahí, más tranquila, con la adrenalina un poco más baja, te das cuenta de que fue groso lo que vivimos. Desde la línea se ve diferente. Estaba mentalizada y metida para acompañar el gran laburo que hizo Anto”, agregó la puntaltense Giménez, quien fue la asistente «1» y principal en el partido preliminar de Reserva.

   Johana, por su parte, reconoció que mucha gente se comunicó para felicitarla y preguntarle cómo le había ido.

   «Fue muy lindo. El ritmo y las situaciones fueron distintas; era la primera vez que hacia de asistente en Primera de la Liga y el nivel es completamente diferente. Me lo imaginaba así y lo noté”, reconoció.

   Jessica empezó a vivir la experiencia en el mismo momento que se enteró su elección.

   “Desde la designación estaba nerviosa, ansiosa, todo junto. Después, la ansiedad se me fue, pero seguía la felicidad. Mucha gente me mandó mensajes y palabras de aliento”, contó la cuarta árbitra.

   «Soy mucho de jugar con mis asistentes; entiendo que somos un equipo y así se hace más fácil. Siempre les dije que si yo las miraba era porque las estaba consultando y ellas podían haber visto algo que yo no, que cualquiera se podía equivocar y que también todas podíamos acertar. Que no dudaran si me tenían que llamar”, señaló Tacchetti.

   -¿Anto, notaste un trato diferente de los jugadores por ser todas mujeres?

   -En la previa sí, pero una vez adentro de la cancha no. Los jugadores si tenían que protestar o decirme algo, me lo decían. Es lo que siempre digo y que creo que pensamos todas, una vez que arranca el partido es lo mismo. Nosotras lo que esperamos es la igualdad, no es que nos tiene que tratar mejor porque somos mujeres. Tienen que respetar porque somos árbitros, somos personas y porque nosotros también los respetamos a ellos. Creo que eso se pudo lograr.

   -Leti contabas lo del jardín, que fue algo hermoso, pero también te puede pasar lo contrario, esa exposición la asumen desde un principio…

   -Sí, mi mamá me vio en la tele y le conté que me había escrito un montón de gente de Punta Alta que no conozco y se lo mostré y  automáticamente, en vez de felicitarme, me dijo “tené cuidado” y le contesté que era mi trabajo y que estábamos expuestas a esto.

   «El primer escudo que tenemos es saber todo el esfuerzo y el empeño que le ponemos para tener el lugar que conseguimos, porque no lo tenemos gratis”.

Un paso de igualdad

   Si bien todavía queda mucho camino por recorrer, lo que lograron Anto, Leti, Joha y Jessi desde su profesión es un paso más en busca de la igualdad de derechos y oportunidades.

   “El lugar está y eso lo permitió la Liga. Porque  por más  que nosotras hagamos los méritos y ABA nos apoye, si la Liga no abría esa puerta, que en otros momentos no pasaba, hubiera sido imposible. Todos nos comprometimos, pero a partir de ahora es responsabilidad nuestra. No todos los partidos van a ser con la misma fiesta que fue este. La semana que viene nos puede ir mal y van a decirnos que somos horribles y vendrán las criticas. Son muchos más críticos con nosotras, es como que siempre tenemos que demostrar mucho más. Pero bueno, es parte del juego, no podemos sorprendernos porque todas sabíamos en el mundo en el que nos metíamos», admitió Tacchetti.

   “Hay que trabajar con compromiso y responsabilidad, para demostrar que podemos mantenernos. Porque -agregó Barrio-, si ven que hay un retroceso o un cambio negativo, no va a seguir pasando esto. Es importante que las chicas que recién inician, vean que pueden llegar”.

   -En la nota publicada en la web de La Nueva. que había una foto de ustedes recibiendo un ramo de flores, muchas mujeres criticaron ese gesto. ¿Cómo lo vieron ustedes?

   Jessica: -Hay gente exagerada; ya cualquier gesto lo toman como algo machista. Son flores, fue a modo de celebración, estuvo bien. 

   Leticia: -Fue un gesto muy lindo para nosotras. También la gente de Tiro nos dio un obsequio; para mí fue un detalle que me hizo el día. 

   Antonella: -Sí, opino igual; es más, nadie lo esperaba. Fue un gesto hermoso. Fue eso, un gesto. Más allá de que es una costumbre regalar flores.

   Nadie lo tomó mal, a nosotras nos encantó; lo mismo que los regalos de Tiro; son de cortesía. 

   -¿Son conscientes de que están dando un gran paso en esa igualdad y de que les toca romper un montón de barrera?

   -Anto: La sociedad evoluciona, y no te digo que estamos logrando una igualdad porque todavía falta muchísimo, pero sí en todos los ámbitos las mujeres vamos demostrando estar a la altura de los hombres o que, incluso, somos más capaces. Es decir, que ya depende de la capacidad de cada uno y no si es hombre o mujer. El fútbol siempre fue muy masculino, por eso por ahí cuesta mucho la inclusión, pero de a poquito va cambiando.

   La igualdad, las chicas la advierten más allá de la Liga del Sur.

   “Se nota mucho el cambio. Lo ves también en las ligas amateurs. Yo -cuenta Anto- antes dirigía un partido ahí y era una novedad. Se iban de las canchas de al lado para verme dirigir; hoy ya está: le podés gustar más o menos, pero sos una más. Te dicen alguna pavada, pero ya no es ‘uh, nos dirige una mujer’. En la zona me han llegado a preguntar si era la novia de alguno de los árbitros o me han querido cobrar entrada.  Pero, por suerte, se ve cada vez menos. Sí, obviamente, todavía queda ese temor en el momento de designarnos los partidos más complicados. Pero también esa es nuestra responsabilidad, no sólo llegar, ahora tenemos que seguir demostrando. Hay que mantenerse que es lo más difícil”.

   -¿Cómo se llevan con la lucha de los movimientos feministas?

   -Anto: muchas situaciones que vivís en la cancha te hacen entender un montón de cosas por las que luchan las mujeres. Yo creo que, desde nuestro lugar, estamos aportando un montón. Con respeto y de buena forma creo que nosotras avanzamos un montón por la causa, demostrando que es una cuestión de capacidad y no de ser hombre o mujer.

“Quedé contenta con mi partido y con el de las chicas”

   La cuaterna que pasará a la historia de la Liga del Sur dirigió el pasado miércoles el triunfo de Tiro Federal sobre Comercial, por 4 a 2.

   «Quedé contenta con mi partido y con el de las chicas. Por suerte no hubo jugadas complicadas, la de la roja (NdR: a Sáez, de Comercial, a los 20 minutos) habiendo visto las imágenes confirmo que fue una clara expulsión. Esa fue la única importante, porque después en general se dedicaron a jugar. Está bien que no jugaban por nada importante, pero algunos buscaban ganarse un lugar o minutos en el equipo. Además, a los jugadores les generaba cierto nerviosisimo que estuviéramos nosotras», apuntó Tacchetti.

   Antonella y sus asistentes redondearon una correcta actuación en el Pirrone, en un encuentro parejo y sin demasiadas situaciones polémicas.

   «Hablé con los capitanes, les dije que no solo nosotras debíamos estar a la altura sino ellos también, porque si un jugador se desubicaba, iba a protestar, yo lo tenía que echar… iba a empañar todo esto. Era innecesario. Le dije que lo manejaramos con respeto, en voz baja, hablando tranquilos y evitábamos exponernos», agregó Antonella.

   «Siempre trato de ser muy respetuosa, a todos los jugadores los trato de ‘usted’ o de ‘caballero’, porque me parece que esa línea es la que marca una distancia prudente. Después, afuera nos conocemos, vivimos todos en la misma ciudad. Pero dentro de la cancha está bueno marcar esa distancia y, sobre todo, nosotras que somos mujeres, que muchas veces se mezcla o se pierde eso. Esto no significa que seas soberbia o prepotente, no, es respeto. Vos me podés decir todo lo que quieras siempre que no me faltes el respeto y no me grites», entendió Tacchetti.

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