Noti-Rio

El último disc jockey de Río Colorado

(NOTI-RIO) Cuando todavía la profesión se los llamaba «Disc-Jockeys», Néstor Kohler en los inicios de la década del los 70, con apenas 11 años, comenzaba a seguir los pasos del afamado, (hoy desaparecido físicamente) “Pato C”, en animar los fines de semana en los boliches de la época dorada de la música «enganchados», tema tras temas con los discos de vinilos.

Utilizando dos “Bandejas Sincron”, con teclas para el volumen, un amplificador “Ranser” a rejilla y cuatro cajas.  “Era muy difícil hacer los enganches, sabiendo que teníamos un tiempo limitado, además porque no teníamos una consola due como las que aparecieron muchos años después. En poco segundos seleccionábamos el disco, el tema, ajustando el pitch para las velocidades con los dedos, para adelantarlo o frenarlo, además de subir o bajar el volumen.”

El primer año aprendí a limpiar los discos, a limpiar las púas y a mesclar la música, después de eso me dejaron ser el responsable de la previa y la parte de los lentos. Con el paso de los meses me fueron dando mayor espacio.

“Fue una pelea con mis padres para que con mi edad me permitieran ir a pasar música al boliche, que después me dejaron, porque me acompañaba mi primo Norberto (Kohler).”

Los boliches trabajaban viernes (sin cobrar la entrada), sábados (la entrada con una consumición) y los domingos se habrían en dos turnos, desde las 18 a las 23 horas matiné para los más chicos del secundario ex CEM 3, que juntaban dinero para el viaje de egresados a Bariloche y después se limpiaba todo y se volvía abrir a las 24 horas para los mayores.

En el año 82 con la aparición del rock nacional, hizo más complicado todo, porque había que imponerla dentro del boliche de Río Colorado, con los ritmos movidos  totalmente distintos a lo que estábamos trabajando con la música disco, que además a la gente le costó adaptarse. “En cambio para la parte de los lentos, fue mucho más sencillo la incorporación.”  

En esa misma época llegaron modernos equipos con bandejas, consola mezcladora y ecualizador, amplificador, lo que transformó aun más el sonido. “Ahí empezamos a buscar el golpe con el picht, teníamos la pausa para el disco, pero aun así el protagonismos y la creatividad mas importante lo seguía teniendo la persona que ponía música”

“Con el paso del tiempo la tecnología supero al hombre y al ser extremadamente fácil cualquiera se anime hacer cosas, sin tener mucho conocimiento de música. Hoy en día si sos sordo, no importa, porque las luces te van marcadas el ritmo. Si ves que esas luces no coinciden no va entrar el tema, pero a pocos le importa si va bien o no.” Argumentó Kohler “Antes tenias que conocer toda la música, en los equipo tenias graves y agudos, tenias que saber que tema pega con ese ritmo y después encontrarle el momento justo para engancharlo. Se perdió hasta el nombre por hoy se los llaman Djs.”

Incluso antes cada sello discográfico originales  tenían diferencias de sonidos y diferentes calidades entre lo que venían de EEUU y los que se grababan en Argentina.  

De un disco con 12 o 14 temas musicales, se usaba uno o dos y por noche se llegaban a utilizar unos 150 vinilos, los cuales se tenían que cuidar muchísimo para que no se rallen o se rompan.

Recuerda que antes se armaba una estructuras, donde se invertía mucho dinero para lograrlo ambientarlos, donde tenias finos detalles, para tener un boliche, con sillones de pana, alfombra, canales, piletas internas, entrepisos de vidrios, pistas movibles, que te enamoraba con las luces o de día. “Estamos hablando del 80’, hoy son galpones con luces robóticas, que dan miedo cuando entras de días.”

Recuerda que “Muchas veces se compraba un disco para utilizar un solo tema. Yo conocía todos de ese vinilo, pero nunca se ponía un LP completo, solo el tema que se bailaba en ese momento. Yo savia que podía usar el segundo del lado A y el quinto del lado B, los restantes nunca se pasaban”.

“Los Disc Jockeys se terminaron en la década de los 90, cuando se incorporan los CD, fue la evolución tecnológica y la involución para las personas, donde se perdieron las mezclas, los empalmes, los conocimiento de la música. Después aparecieron tandas de música que fueron cambiando de la disco, a lo comercial, lo tecno o la cumbia y hoy solo se pasa música sin ideas.” Comentó

Además señala “Antes para que un sonido sonara perfecto, armónico en un ambiente que se escuche hasta el mínimo detalle, se tenía que adecuar todos los rincones del boliche y se utilizaban, maderas, tergopol o los maples separadores de manzanas para realzar graves. Hoy las cajas están preparadas para que suenen adentro o afuera de la misma forma.” Y sostiene que aun así la calidad del sonido actual no puede superar a la aquella época. “El audio de los 80’ no se igualó. Hoy en el 2019, arman equipos de dos vías para pendrive o Cd y los antiguos equipos tenían tres vías, el agudo, grave y medio amplificados por separados, que te permite sentir la música.”

A pesar del tiempo y los cambios, no ha disminuido su fanatismo por la música, a diario junto a Alejandra su pareja, con los equipos en perfecto estado de funcionamientos, pasan horas escuchando música a un volumen bastante considerable .

Néstor conserva miles de los disco de vinilos, cientos de cassettes, y un número incalculables de colecciones en DVD y otros soportes tecnológicos donde guarda colecciones completas originales desde 1970 al 2000, algunos de ellos le demandaron 20 años conseguirlos y sostiene que aun continua en la búsqueda de sellos que le faltan a la colección.

ESTAR ACTUALIZADO ERA DIFÍCIL

Para estar actualizado de la música pasábamos horas escuchando el programa que pasaba a la tarde LU2 de Bahía Blanca o por Radio Del Plata, también una vez al mes se viajaba a las disquerías de Bahía Blanca o excepcionalmente a Buenos Aires, para comprar lo que había llegado y que podía andar en Río Colorado, porque no todo se escucha en todos lados.  “Con los disco en la mano, a escuchar uno por uno y ver qué tema se podía empalmar, además que le termine gustando a la gente. Era todo un trabajo que te llevaba toda la semana.”

LA ÉPOCA DEL CASSETTE:

Entre los 70 y 80 era difícil de acceder a la música de moda, en la localidad había dos disquerías que se dedicaban a vender música, la familia de Lisitra y de Osvaldo Bilbao. Fue así que Néstor trabajando como «Disc Jockeys», con los discos más actuales y utilizando un doble casetera “marca Kenia”, por pedido comenzó a grabar cassette con los temas más modernos, el costó era similar a lo que costaba un original y con lo que recaudó se compró los equipos de sonidos (dos bandejas, amplificador, cajas) y luces que se usaban en los boliches. “Hacia 7 o 8 copias por días, porque las grabaciones eran en tiempo real, cada cassette llevaba una hora terminarlo.  

PABLO ANTONINI EL INGENIOSO TÉCNICO DEL BOLICHE.

Entre las miles anécdotas, Néstor recuerda la capacidad de Pablo Antonini, quien  con menos de 15 años rondaba por los rincones de los boliches, ingeniándose como solucionar las partes técnicas o electrónicas. Incluso era el responsable de crear equipos modernos que utilizaban los boliches en el gran Buenos Aires o Mar del Plata y que por su valor económico eran inalcanzables para comprarlos.

“Yo comentaba, vi una luces que se movían así y así y cambiaban de colores. Pablo iba a las comprar ventas y aparecía con varios electrodomésticos. Los desarmaba, soldaba, armaba circuitos, y al fin de semana siguiente teníamos esas luces puesta en el boliche.”

También recordó que de forma casera Pablo armó una maquina de humo con un calefactor a querosén, donde utilizó el tanque varias resistencias con caños de bronces y con un recipiente con aceite de bebe, creo la primera máquina de humo que tuvo el boliche “Guine” para las presentaciones de la noche.  

DATOS

(*) Las púas eran el gran “dolor económico”, para los dueños del boliche. “La teníamos que cuidar machismos, porque eran púas punta diamante con capsula  de la línea “Shure”.

(*) Los discos había que sacarlo de la bolsita y luego de usarlo volverlo a la bolsa y para evitar que se llenara de aire se invertía antes de enviarlo a la batea.

(*) A mano se tenía una franela y una rociador con agua para sacarle las pelusas que se juntaba en la púa.

(*) Una tarde completa te demandaba lavar todos los discos con agua y detergente.

(*) Los inicios fueron organizando “asaltos” que se hacían en las casas o en garajes, sin alcohol y nadie fumaba, juntábamos plata para comer algo y después a bailar o escuchar música hasta las 12 de la noche. Después se cortaba todo y cada uno volvía a sus casas.”

 (*) Paralelamente con la actividad de boliche, llegaron las épocas de pasar músicas en los cumpleaños de quince, donde se recuerda un la fiesta de la familia de Alberto “Tito” Etchegaray, donde llevó una semana el armado del salón como si fuera un verdadero boliche.

(*) De la misma época aún se recuerdan grandes Disc-Jockeys, como “Pepe” Ponce, Norberto Kohler, “Pancho” Altieri  y la única mujer Fabiana Palacios.

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