Noti-Rio

Asume la primera gobernadora rionegrina, y hacemos un repaso de la historia institucional de la provincia

En pocos días más Arabela Marisa Carreras, licenciada en Letras, se convertirá formalmente en la primera gobernadora de la provincia de Río Negro, como consecuencia del resultado electoral del pasado siete de abril de 2019.

La asunción de Arabela Carreras, como décimo quinta titular del Poder Ejecutivo, tiene importante significación por tratarse de la primera ciudadana mujer que llega al alto cargo y, también, porque a través de la voluntad popular expresada en el acto soberano del voto se ratificó el respeto a la cláusula de la Constitución de Río Negro que impide más de una reelección consecutiva en las funciones de gobernador o vice.

Más de 64 años han transcurrido en la historia institucional de Río Negro, contando desde aquel 28 de junio de 1955 cuando se promulgó la ley de creación de la provincia, sobre la base de lo que venía siendo desde fines del siglo XIX el Territorio Nacional de Río Negro.

Cabe recordar que los rionegrinos recién pudieron gobernarse en forma autónoma desde mayo de 1958, y que en estas más de seis décadas hubo que lamentar un total de 15 años de gobiernos de facto impuestos a través de golpes militares que interrumpieron la vigencia de los poderes constitucionales.

La oportunidad es propicia, entonces, para repasar los hitos de la historia rionegrina vinculados con las figuras de los gobernadores, y vice gobernadores, electos popularmente.

Edgardo Castello, primer gobernador electo

En los primeros comicios para gobernador y legisladores que se realizaron en la joven provincia de Río Negro, el 23 de febrero de 1958, fue electo  Edgardo Castello, propuesto por la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), con el 34,6 por ciento de los sufragios, superando al candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo, José Gadano, que logró el 27,4 por ciento de los votos.

Castello asumió su cargo el 1 de mayo de 1958 y por pocas semanas no alcanzó a completar su mandato, como consecuencia de la intervención federal dispuesta el 29 de marzo de 1962, tras la caída del presidente Arturo Frondizi por efecto de un golpe de Estado.

Son indiscutidas las virtudes políticas y personales de Castello, pero las elecciones que lo consagraron, las primeras después de la dictadura militar de la llamara Revolución Libertadora (1955-58), estuvieron empañadas de ilegalidad por la proscripción del peronismo, y el hecho incontrastable de que el 23,8 por ciento de los votos válidos fue en blanco.

Llanos, el que no pudo asumir

El 18 de marzo de 1962, en el marco de un clima político turbulento, hubo elecciones provinciales en casi todo el país. El partido Justicialista seguía proscripto, pero el general Juan Domingo Perón, en el exilio, había dado instrucciones para que se organizara y postulara  el partido Blanco de cada jurisdicción. Así se hizo en Río Negro, donde el candidato fue Arturo Amadeo Llanos y ganó los comicios con el 39 por ciento de los votos, sobre el 28 por ciento alcanzado por Pablo Fermín Oreja, de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI) y el  22 por ciento de José Enrique Gadano, de la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP).

Pero, como ya se mencionó antes, hacia fines de marzo se produjo un nuevo golpe militar, consecuencia de la disconformidad de la derecha ante los triunfos peronistas en la provincia de Buenos Aires y otros distritos. De tal manera las elecciones quedaron anuladas y Llanos no pudo asumir, aunque el día indicado para el relevo gubernamental –el primero de mayo de 1962- se presentó en las puertas de la casa de Gobierno, acompañado por Dante Scatena y Jorge Frías,  dirigentes del PJ en calidad de testigos, y del escribano René Aguirre, para que labrara el acta correspondiente.

Llanos fue legítimamente gobernador electo, pero la historia oficial ha procurado olvidarlo.  En marzo de 2012, el entonces legislador Pedro Pesatti, impulsó una iniciativa de reconocimiento póstumo que entre otros aspectos disponía que su retrato fuese colocado en la galería fotográfica de ex mandatarios rionegrinos ubicada en el acceso al Salón Gris de la Casa de Gobierno. Pasaron más de siete años y aquella idea nunca se concretó.

Carlos Nielsen y Mario Franco, transiciones incompletas

Los tiempos de inestabilidad política se extenderían durante más de dos décadas. El 7 de julio de 1963 se realizaron nuevas elecciones provinciales, siempre  con el Justicialismo proscripto de los cuartos oscuros, y un resultado que no dejaba dudas: la primera minoría de los votos fue en blanco, con el 37,4 por ciento; el candidato de la Unión Cívica Radical, que fue Carlos Nielsen, logró el 22,2 por ciento y Francisco Muñoz, de la Unión Cívica Radical Intransigente, reunió el 18,4 por ciento.

Nielsen asumió el 12 de octubre de ese año, pero una  nueva intervención militar nacional, el 28 de junio de 1966, suspendió la vigencia de las instituciones democráticas.

El 11 de marzo de 1973, en las primeras elecciones sin partidos políticos proscriptos de la historia de Río Negro, ganó las elecciones el justicialista Mario José Franco, con 46,07 por ciento de los votos, sobre el 18,4 por ciento de candidato del Partido Provincial Rionegrino, Roberto Requeijo.

Franco asumió como gobernador el 25 de mayo de ese mismo año y ocupó el cargo hasta la irrupción de la dictadura cívico militar el 24 de marzo de 1976.

Osvaldo Álvarez Guerrero y la recuperación democrática

El 30 de octubre de 1983, tras la caída del régimen militar y  en las primeras elecciones abiertas después de muchos años,  ganó el radical Osvaldo Álvarez Guerrero,  con el 52,69 por ciento de las preferencias del electorado, contra el 36,91 por ciento que acompañó la candidatura de Mario Franco, por el justicialismo.

Álvarez Guerrero juró y  asumió como gobernador el 10 de diciembre de ese año. A partir de ese año las puestas en funciones de los gobernadores se han realizado siempre en esa fecha. Aquel  gobernador inaugural de la recuperada democracia tuvo la satisfacción de ser el primero en completar totalmente su mandato de cuatro años y entregar el cargo a un sucesor legítimamente electo.

De Massaccesi a Weretilneck

El 6 de septiembre de 1987 fue elegido Horacio Massaccesi (UCR), imponiéndose con el 37,9 por ciento sobre Remo Costanzo (Frente para la Victoria) con el 35,1 por ciento.

En 1988 se produjo la reforma de la  reforma de la Constitución de Río Negro, incorporando la figura del vicegobernador y la posibilidad de la reelección del mandatario y vice, sólo para un nuevo período consecutivo.

El 11 de mayo de 1991 Massaccesi fue reelecto, con Edgardo Gagliardi como primer vicegobernador elegido. La fórmula radical ganadora obtuvo el 46,4 por ciento, sobre el 35,1 por ciento del binomio Víctor Sodero Nievas-Oscar Albrieu, del Justicialismo.

El 14 de mayo de 1995 resultó elegida la fórmula Pablo Verani-Bautista Mendioroz,  por la UCR-Alianza por la Patagonia, con el 44,88 por ciento de los votos y apenas 624 sufragios de diferencia sobre Remo Costanzo-Julio Salto (Frente para la Victoria) que conquistaron el 44,59 por ciento.

Verani y Mendioroz fueron reelegidos el 27 de junio de 1999, con el 48,6 por ciento sobre el 41,7 por ciento alcanzado por las candidaturas de Costanzo y Juan Carlos del Bello, del Frente para el Cambio.

El radicalismo siguió imponiéndose en las elecciones provinciales para gobernador de Río Negro y el 31 de agosto de 2003 son elegidos Miguel Saiz y Mario De Rege, como gobernador y vice, por la Alianza Concertación para el Desarrollo, con el 32,6 por ciento de los votos, contra el 30,27 por ciento dela fórmula peronista de Carlos Soria y Salvador Durán.

 Para completar la suma de 28 años de predominio de la UCR en el gobierno de Río Negro, el 20 de mayo de 2007, Saiz es reelegido, con Mendioroz como vicegobernador, logrando el 47,29 por ciento, en tanto Miguel Pichetto y Julio Arriaga, por el Frente para la Victoria, reunían el 40,83 por ciento.

En el 2011 se interrumpió la continuidad radical, pues el 25 de septiembre de ese año triunfó la fórmula Carlos Soria-Alberto Weretilneck, por el Frente para la Victoria, con el 51,04 por ciento de preferencias contra el 37,63 de los candidatos de la alianza radical: César Barbeito y Julio Arriaga.

El gobernador y su vice asumieron el 10 de diciembre; pero el 1 de enero de 2012, en trágicas circunstancias, murió el gobernador Soria.

Se aplicó por primera vez en la historia institucional de Río Negro el sistema de acefalía y Alberto Weretilneck asumió como gobernador, el 3 de enero de 2012. Ese mismo día la Legislatura consagró a Carlos Peralta como nuevo vicegobernador.

Peralta murió, tras una larga enfermedad, el 12 de abril de 2014; y en forma interina ocupó la presidencia de la Legislatura el diputado justicialista Aldo Rivero. El 12 de agosto de ese mismo año el cuerpo eligió, como vicegobernador y presidente, al legislador Pedro Pesatti.

A principios del 2015 Weretilneck se separó del Frente para la Victoria y conformó la alianza Juntos Somos Río Negro (JSRN) con la que se presentó a las elecciones del 14 de junio, en fórmula compartida con Pesatti.

Juntos Somos Río Negro, con participación de peronistas y referentes de otras fuerzas, se impuso en esos comicios provinciales con el 52,8 por ciento de los votos, sobre el 33,9 por ciento alcanzado por el Frente para la Victoria que presentó la fórmula Miguel Pichetto-Ana Piccinini.

Weretilneck y Pesatti asumieron sus mandatos, como gobernador y vicegobernador de Río Negro, el 10 de diciembre de 2015.

Llega la primera mujer gobernadora

Weretilneck quiso forzar una interpretación de los hechos histórico-políticos que le permitiera volver a postularse como candidato a gobernador de Juntos Somos Río Negro en este año 2019, acompañado en la fórmula por Arabela Carreras, como aspirante a la vicegobernación. Hubo pedidos de impugnación interpuestos por el Frente para la Victoria y la Alianza Cambiemos, rechazados en primera instancia por la justicia provincial y convalidados luego por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, lo que obligó a respetar el máximo de dos períodos consecutivos previsto en la Constitución de Río Negro y dejó sin efecto la candidatura de Weretilneck.

La fórmula de Juntos se recompuso con Carreras como candidata a gobernadora y Alejandro Palmieri para vice, y ganó en el comicio del 7 de abril con el  52,6 por ciento, sobre el 34,9 por ciento de los votos reunidos por Martín Soria y Magdalena Odarda,  del Frente para la Victoria.

Contando la sucesión de ciudadanos electos popularmente para el cargo de más alta responsabilidad provincial y cada uno de los casos  (aún los frustrados e interrumpidos por golpe institucional o fallecimiento, así como la cobertura por acefalía)  Arabela Carreras será la décimo quinta mandataria. Casualidad pura: en la nomenclatura numérica de la quiniela el 15 es “la niña bonita”.

Los rionegrinos han votado 14 veces para elegir la cabeza del Ejecutivo y los miembros de la Legislatura unicameral, pero curiosamente a lo largo de estos 61 años transcurridos desde 1958 nunca se ha repetido la fecha de la convocatoria a elecciones provinciales. Debe tenerse en cuenta que la fijación del calendario electoral es facultad del gobernador y en función de las circunstancias políticas en cada oportunidad el mandatario de turno ha establecido prioridades y conveniencias en esa materia tan delicada. En 1958,1962, 1963, 1973, 1983, 1987 y 1995 se votó en coincidencias con los comicios nacionales, en las demás oportunidades se fijaron fechas independientes.  

En la foto el gobernador Edgardo Castello jura su cargo, ante el presidente de la Legislatura de Río Negro, Juan Stábile, en el recinto del teatro Argentino, en Viedma, el 1 de mayo de 1958. (APP)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *