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Quién es Carla Vizzotti: perfil técnico, poca prensa y el «foco en la gestión» de la nueva ministra

Después de un viernes agitado que marcó fuerte al Gobierno, el Boletín Oficial confirmó la aceptación de la renuncia de Ginés González García a través del Decreto 118/2021 y la designación de la hasta ahora secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, como flamante ministra de Salud. Luego del escándalo por la «vacunación VIP», Alberto Fernández le exigió la renuncia a su funcionario y anticipó la designación de la secretaria que, tal como ya había anticipado BigBang, iba a hacerse cargo de la cartera una vez que estuviera aceitada la campaña de inoculación a nivel nacional.

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Si bien la mayoría de los argentinos conoció su cara y su nombre después del inicio de la Pandemia, Vizzotti tiene una basta e intachable trayectoria en la administración pública. Médica infectóloga, especializada en enfermedades inmunoprevenibles, comenzó en 2007 a trabajar en la dirección de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio cuando Ginés todavía era ministro. De marcado perfil técnico, Vizzotti sobrevivió a la partida de su padrino político -quien fue designado por Cristina Kirchner como embajador en Chile- y continuó nueve años más en la función pública.

De hecho, estuvo a cargo del programa Nacional de Inmunización durante la pandemia de Gripe A del 2009 y amplió el calendario de vacunación, que en su gestión alcanzó las 19 vacunas gratuitas y obligatorias. «Fui una funcionaria técnica. Jamás tuve una bajada de línea de ninguno de los cinco ministros con los que trabajé», aseguró Vizzotti en diciembre del 2016, después de que el por entonces ministro de Salud de Mauricio Macri, Jorge Lemus, la apartara de su cargo en la Dirección Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles. No fue la grieta lo que determinó su salida, sino el avance del ajuste de la gestión anterior, que culminó con la disolución del ministerio. 

La presidente de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología recibió después de las elecciones el llamado de González García. Volvía así después de casi cuatro años a la gestión pública y hasta le agradeció al Ministro, su padrino político, la convocatoria por Twitter: «Tan contenta de estar en este Gabinete con Ginés como ministro». Pero la llegada de la pandemia dejó en jaque el acuerdo que el propio Ministro había planteado: Vizzotti pasó a tener mucha visibilidad en los medios, las encuestas advirtieron que se trataba de una de las funcionarias con mayor proyección electoral y tanto en el Gobierno, como en la oposición, su nombre comenzó a ser sinónimo de «gestión»; una cucarda muy codiciada en el Gabinete de Fernández.

La llegada del Covid-19 al país «caldeó» la relación del presidente con el ahora saliente Ministro. Fueron muchos los que le espetaron en privado la falta de anticipación a la llegada del virus al país, algo que luego reconoció en varias entrevistas que creía que no iba a suceder -tal como pasó con la anterior pandemia del SARS-. Alberto lo bancó. Luego llegaron los cruces por la información sobre las negociaciones por las vacunas que ambos confirmaban en los medios y el ministro llegó incluso a desmentir y desautorizar la palabra del presidente. Alberto volvió a bancarlo.

Por ese entonces, en Casa Rosada ya confirmaban el malestar con el ministro; aunque advertían que su continuidad en la cartera no estaba en duda. Mientras tanto, Vizzotti continuaba con la administración de la pandemia y comenzaba con mucha reticencia a dar entrevistas a los medios. «Carla es clara y tiene un nivel de conocimiento técnico insuperable», destacaban quienes le pedían desde el Gobierno que «ordenara» un poco la campaña de desinformación que muchos medios, periodistas y políticos llevaban adelante. Era el momento de la conductora tomando dióxido de cloro en vivo y se necesitaba una voz autorizada.

unque no se siente cómoda en el terreno de los medios, Vizzotti sorteó las olas con cintura. Y así, mientras se tenía que hacer tiempo para explicar por qué el consumo de dióxido de cloro era peligroso y debía soportar los misóginos ataques de Jorge Lanata, la funcionaria avanzaba en las negociaciones con los principales laboratorios del mundo para que el país pudiera acceder a la mayor cantidad de dosis lo más rápido posible, seguía el día a día de la gestión y acompañaba, además, la evolución del por entonces proyecto de ley que Vilma Ibarra cincelaba para coronar el año con la legalización del aborto.

«Ginés era el que no le permitía salir mucho en los medios», reconocen desde el Gobierno. «Está un poco celoso de la atención que recibe Carla«, suman. En efecto, mientras limaba asperezas con el presidente, era Vizzotti quien encabezaba cada conferencia de prensa sanitaria, quien viajó a Rusia por pedido del propio Alberto para supervisar el acuerdo por la Sputnik V y quien regresó al país con las primeras 300 mil dosis con las que se comenzó la campaña de vacunación más compleja e importante de la historia del país.

La jura de Carla Vizzotti, ayer por la tarde en la Quinta Presidencial, se llevó a cabo en un ambiente de preocupación, después de una jornada de desconcierto por la revelación sobre el “vacunatorio VIP” montado el Ministerio de Salud que conducía su predecesor, Ginés González García.

En adelante, el Gobierno buscará minimizar los daños políticos de un escándalo cuyas consecuencias aún son imprevisibles y que causaron críticas no solo desde la oposición, sino también al interior del Frente de Todos. Por ahora, el principal plan es darle todo el respaldo posible a la flamante ministra en su desembarco con el nuevo rol en la cartera sanitaria y recuperar la legitimidad del plan de vacunación.

En medio de la crisis política, la ceremonia de asunción de Vizzotti se llevó a cabo a puertas cerradas y con una lista acotada de participantes. Además del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, fueron invitados los funcionarios de relación más cercana con la flamante ministra. La mayoría la conoció en diciembre de 2019, cuando asumió el nuevo gobierno, y estrechó la relación durante el 2020, cuando la gestión de la cartera de salud quedó en el centro de la vida pública y atravesó todas las políticas por la pandemia de coronavirus.

En los últimos meses, Vizzotti fue la principal interlocutora entre Salud y buena parte del Gobierno. Mientras González García mantenía un perfil independiente y de “difícil comunicación” su viceministra de Acceso a la salud era “accesible”, revelaron fuentes ministeriales.

Entre ambos funcionarios existían roces por el alto perfil que desarrolló Vizziotti durante la gestión de la pandemia. Las fuentes adjudicaron estos problemas al malestar del sanitarista, de amplia trayectoria en políticas públicas de Salud, ante Vizzotti, a quien él mismo había convocado como su mano derecha en el Ministerio. “En cierta forma ella fue su alumna y se respetaban mucho mutuamente, pero en el camino aparecieron cuestiones de ego por la exposición pública de Vizzotti, en especial al final del año pasado con las gestiones de la vacuna”, explicó una fuente. “Le molestaba la exposición pública que ella había logrado, y que el Presidente o los ministros se comunicaran directamente con ella”, resumió el conflicto un alto funcionario cercano al albertismo, aunque aclaró que Alberto Fernández “nunca dejó de hablar con Ginés”. En el entorno del ex ministro reinaba, por estas horas, el silencio.De marcado perfil técnico, Vizzotti fue una de las caras visibles del Gobierno en la gestión de la pandemiaDe marcado perfil técnico, Vizzotti fue una de las caras visibles del Gobierno en la gestión de la pandemia

Los cuestionamientos sobre la falta de respuestas desde el ministerio de Salud también provenían de sectores extra gubernamentales. Según pudo saber Infobae, en la Cámara Nacional Electoral hubo un fuerte malestar en los últimos seis meses por la falta de respuestas ante las dudas de la Justicia sobre la celebración de elecciones en pandemia.

Uno de los ministros que estuvo ayer por su relación con Vizzotti es el titular de turismo, Matías Lammens, con quien mantuvieron durante meses largas conversaciones sobre qué medidas tomar con respecto a las temporadas de vacaciones, tanto invernal como estival, teniendo en cuenta las consecuencias económicas que causaba en la industria el freno en la actividad. Mientras que la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra y la titular de la cartera de Mujeres y Género, Elizabeth Gómez Alcorta, que también estuvieron en Olivos, desarrollaron una particular buena relación con Vizziotti durante las gestiones previas a la aprobación de la ley de aborto legal que promovió el gobierno nacional, donde las tres tuvieron protagonismo.

Además de su buena relación con el Gabinete, el nombre de Carla Vizzotti fue considerado para reemplazar a Ginés, principalmente, por su experiencia profesional -es infectóloga especialista en vacunas- y porque está al tanto del funcionamiento actual del Ministerio de Salud, donde cumplió funciones como viceministra de Acceso a la Salud desde diciembre 2019. Mientras tanto, el Presidente estaba conforme con el nombramiento de otra mujer en su Gabinete, en el marco de la decisión oficial de adoptar como una de sus prioridades de gestión la agenda de igualdad de género.

Desde Juntos por el Cambio mostraron reparos ante la designación. Algunos de los principales referentes apuntaron contra todo el gabinete de Salud y señalaron que, en su rol de viceministra, la funcionaria estaba probablemente al tanto de la inoculación irregular. “Me cuesta creer que Carla Vizzotti no supiera que había un vacunatorio VIP”, dijo ayer, en diálogo con radio Mitre el diputado nacional y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo. “Vizzotti es tan responsable como Ginés”, agregó la legisladora y exministra de Salud de Cristina Kirchner, Graciela Ocaña. En la Casa Rosada negaron esta posibilidad. “El que dice eso no está al tanto de la vorágine que se vive en un ministerio como el de Salud, sobre todo en pandemia”, respondieron ante una consulta de Infobae.Carla Vizzotti era una de las principales funcionarias que respondían a Ginés González GarcíaCarla Vizzotti era una de las principales funcionarias que respondían a Ginés González García

Vizzotti fijó para hoy, domingo, la primera reunión para decidir cómo sigue la agenda de trabajo en el Ministerio de Salud, y qué cambios se realizarán en los equipos. Por lo reciente de su asunción, aún había hermetismo acerca de cuáles serán esas transformaciones, y si se verá afectado el rumbo de las políticas sanitarias para lo que resta del año.

Fuentes de Gobierno aseguraron que el grueso de los lineamientos se mantendrá como hasta ahora, pero se buscará “reforzar” la transparencia en torno al plan de vacunación. Según pudo saber Infobae, no se descartaba generar un protocolo específico para aclarar los procedimientos de inoculación que, como quedó evidenciado, pueden prestar lugar a lecturas diversas ante la escasez de dosis. Sí estaba confirmado que habrá desplazamientos, entre ellos, el del jefe de Gabinete Lisandro Bonelli, pariente de Ginés González García. El presidente Alberto Fernández le aseguró a Vizziotti el viernes, en la extensa reunión que mantuvieron en la Casa Rosada, que tendrá el apoyo necesario en su nuevo rol. Ayer se lo ratificó en Olivos. En Gobierno tienen en cuenta que la ministra asume en un contexto complicado, y en una cartera donde, como es natural, hay lealtades políticas con el anterior ministro.

Mientras tanto, el Ministerio de Salud sigue, como desde marzo del año pasado, en el ojo de la tormenta. Continúa la circulación comunitaria del coronavirus y, junto con la económica, la cartera sanitaria es vital para el Gobierno. No solo por la gestión en sí misma, sino de cara a las elecciones primarias. La estrategia de campaña del oficialismo se basará principalmente en mostrar resultados tangibles en la vacunación y en términos de mejoras económicas. El Presidente dejó saber que buscará la reelección en 2023 y los resultados de los comicios legislativos serán una prueba de fuego.

A pesar de las críticas y el malestar interno por el “tiro en el pie”, como describió el “vacuna gate” un funcionario de Gobierno, hubo consenso al interior del Frente de Todos sobre la necesidad de desplazar a González García. En adelante, la estrategia será atribuir a Ginés González García la totalidad de la responsabilidad por el escándalo, e intentar retomar el control sobre la agenda sanitaria en los próximos días.

En distintas reuniones que mantuvo el Presidente con su gabinete dejó saber que la prioridad, ahora, será emprender políticas públicas destinadas a “reforzar la transparencia” del plan de vacunación. Deberá hacerlo en medio de la embestida de la oposición. Juntos por el Cambio había pedido en repetidas ocasiones que se apartara a Ginés González García, y vio con buenos ojos su desplazamiento, pero en las últimas horas dio señales de que ampliará el eje de los cuestionamientos más allá del ex ministro.

El viernes, el bloque de Senadores de Juntos por el Cambio presentó un pedido pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Mientras el Gobierno dejar atrás el escándalo, la oposición se encamina a mantener en el candelero el tema que hoy más incomoda al Gobierno. Desde Jefatura mantenían la reserva. La inquietud desde que estalló el caso, confiaron a Infobae desde Casa Rosada en voz baja, es que se conozcan nuevas evidencias de referentes del Frente de Todos involucrados en procesos de vacunación irregulares.

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