El secundario está cambiando en varias provincias y en breve se nacionalizará un nuevo formato

Una agenda prioritaria para las aulas de este tiempo trazó el educador Emilio Tenti Fanfani, aunque aclaró que «tiene que asumirla el Presidente de la Nación, ya no el ministro de Educación».

Con relación a la asignación de recursos, dijo que «tenemos que tener infraestructuras físicas y tecnológicas dignas en nuestra escuela, esto requiere una inversión importante«, aunque no especificó el porcentaje del PBI que debe destinarse al rubro del presupuesto nacional.

«Si queremos tener resultados para bajar la desigualdad social, por lo menos la oferta debe ser igualitaria; desde el Estado hay que aumentar la probabilidad de achicar las diferencias», indicó para agregar que hay dos escenarios: «el tecnocrático/mercantilista y el humanista/igualitario».

El educador, que acaba de desarrollar esta tesis en el libro «La escuela bajo sospecha», destacó durante una entrevista en el programa «Ahora o nunca: el espacio de la educación», que «hay que invertir en recursos humanos, una política integral para los docentes, hacer una profunda reforma intelectual y moral del sistema de formación inicial docente argentino».

Puntos salientes

–Hay que ponerse de acuerdo en cuáles son los problemas que tiene la formación docente y definir estrategias de intervención.


–El «lápiz rojo» para los cambios en Educación debe ser tan sólido que no alcanza con que lo maneje el ministro de Educación, tiene que estar en poder permanente del Presidente de la República.


–Cuando hablamos de formación docente, estamos hablando de más de 1300 instituciones públicas y privadas de formación docente; esos institutos han proliferado de manera tal que, así como están, la formación es incontrolable.
–Necesitamos que la política educativa esté en el corazón de las políticas y que las prioridades las fije tanto el Presidente de la República como el ministro de Economía, para que se asignen la mayor cantidad de recursos posibles.


–El 75 por ciento de la matrícula universitaria argentina está en la oferta pública y esto permite minimizar los daños que ha causado la pandemia en todo el sistema de la educación superior: simplemente imaginemos lo que ocurre en los países donde hay que pagar ese conocimiento.


–En casi toda América Latina, pienso en México, Colombia, Chile, es al revés: el 75 por ciento de la matrícula es privada; por eso el impacto económico del coronavirus en nuestro país es menor; la gran tradición de Argentina en materia de gratuidad hace del nuestro un gran país.

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