Di Giacomo ratificó su rechazo a la ley de cannabis

El diputado de Juntos Somos Río Negro Luis Di Giacomo adelantó en su momento su rechazo al proyecto del “Marco regulatorio para el desarrollo de la Industria del Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial”, que se debatirá este jueves en el recinto. Así las cosas, en vísperas de ese debate quiso dejar en claro “los fundamentos de nuestra postura en contra”.

“¿Por qué decimos NO a la marihuana?”, planteó desde su cuenta de Twitter, y enumeró:

1- La falta de pertinencia. “Disentimos en que dos cuestiones de categorías diferentes, como lo es el cultivo para uso industrial y el ‘medicinal’, sean tratados en una misma normativa”, señaló.

2- El fomento narcótico. “La aparente legalización trae aparejada la esperanza de su industria por alcanzar el camino al consumo narcótico. Además propone plantaciones industriales e hibridaciones con efectos cada vez más adictivos”, sostuvo.

3- El oscuro juego de la semántica. “Atrás se deja el término ‘marihuana’ y se lo reemplaza por ‘cannabis’, por carecer de un valor connotativo negativo. Y de su mano aparece el relajo por las consecuencias de su consumo, fomentado desde campañas de comunicación”, disparó.

4- El drástico efecto nocivo para la salud. “El consumo de marihuana en América Latina se triplicó en la última década, y consigo el número de sus efectos en las habilidades cognitivas. Se comprobó un marcado impacto en la memoria, el juicio y el desempeño escolar”, agregó.

5- La peligrosa ausencia del Estado. “Plantea una débil capacidad estatal para controlar y garantizar la producción. Solo se habla de la ‘reconversión de las tabacaleras’, al mismo tiempo que menciona cuantiosas ganancias y focaliza en la generación de puestos de trabajo”, planteó Di Giacomo.

6- No disminuye el narcotráfico. “La legalización aumenta el consumo pero no anula el tráfico ilegal, al contrario, aumenta la clientela por la ausencia de cargas impositivas”, concluyó.

Di Giacomo: “Yo no hablo desde la moral, ni desde la religión. Hablo desde la problemática de salud de un país que cada día tiene más adictos y consumidores”

El diputado nacional por Juntos Somos Río Negro que preside el interbloque Provincias Unidas, Luis Di Giacomo, expresó un duro discurso en el debate por el “Marco regulatorio para el desarrollo de la Industria del Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial”, en donde enfatizó en la necesidad de un “debate serio y con fundamentos científicos”.

“Se intentó meter en la misma bolsa, y esto tiene una clara intencionalidad, al cannabis medicinal y al cáñamo industrial”, aseveró Di Giacomo, en referencia a la falta de pertinencia para el tratamiento de dos asuntos que requieren de observaciones distintas. Así mismo añadió, “este proyecto dice que el Ejecutivo fijará los niveles de sustancias psicoactivas que puedan contener las plantaciones de cáñamo, algo que a nivel internacional de ninguna manera se delega. Ese es nuestro principal motivo de objeción”.

También aprovechó el discurso para denunciar la prohibición que recibió por parte del Congreso para compartir los fundamentos de su postura entre los demás legisladores antes del debate. Precisó que se trató de una discusión “llevada a los empujones”.

Apuntó duramente hacia quienes lo critican y endureció la mirada ante aquellos que intentan disminuir la carga semántica negativa de la palabra marihuana. “Nos quieren vender sensiblemente y con buenas palabras que se trata de una ‘plantita’ sagrada. Pero la marihuana se transformó en una mercancía que da una cantidad infinita de ganancias”, expresó.

El diputado expuso los intereses económicos que se juegan detrás de esta discusión e hizo especial hincapié en la debilidad del control estatal que propone esta normativa ante la producción y el consumo. “Detrás de esta marea legalizadora hay poderosísimos capitales internacionales. Se calcula que este negocio moverá 60 mil millones de dólares en 2025”, precisó.

Alertó de los peligros de la instauración de este marco regulatorio que generaría un poderoso excedente destinado al consumo recreativo, o como él lo denomina, “consumo narcótico”. A esto se le suma el fuerte impacto en la disminución de las habilidades cognitivas que se originan por la ingesta de sustancias.

Mencionó al caso uruguayo que es colocado como país de vanguardia en esta materia, donde el consumo ascendió del 8 al 14 por ciento luego de la legalización. Una situación que no logró frenar al mercado ilegal, sino que lo favoreció por carecer de cargas impositivas.

“Tenemos que mirar esta situación en el aspecto global, en una Argentina en donde estamos siendo infiltrados por un sistema narco difícil de combatir”, finalizó.

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